50 Ironman en 50 días! Y con un fin solidario.

Leyeron bien amigos!

50-50-50. El mismo número repetido tres veces. La clave de la última locura en la que se va a embarcar Ricardo Abad, el hombre que completó primero 150 maratones en 150 días, después 365 en 365, y por último 607 en 607. Ahora son 50 Ironman, en 50 días y cada uno en una provincia española diferente.

Una locura, un reto o algo nunca visto, con la ayuda a las personas con discapacidad intelectual de fondo. ¿No pensarás no formar parte de su aventura?

Ricardo Abad , español, es un navarro de Tafalla que ahora tiene 52 años.

A finales de 2005, después de haber practicado muchos años el ciclismo (como hobby) decidió calzarse las zapatillas y empezar a correr. Tras correr su primera maratón ese mismo año, en San Sebastián, se enganchó por completo al ‘running’, casi como una obsesión. Poco a poco fue incrementando el nivel de sus experiencias, hasta que en 2008 se le ocurrió un proyecto, empujado por su fuerza de superación, y ayudado por su capacidad de recuperación física: atravesó la Península completando 30 maratones en 30 días. A partir de ahí, ya nadie le puso freno, enlazando uno tras otro retos de mayor envergadura. “A esto te lleva un afán de superación”, analiza Ricardo. “Te vas marcando una línea ascendente y no puedes parar. Antes de subir esa pendiente te sube el pulso, te tiemblan las piernas, es pura adrenalina”.

Adrenalina y algo más que le empuja para encontrar cada día nuevas motivaciones, y para llevar estos mega proyectos a cabo. Ese ‘algo’ es la búsqueda de fondos para asociaciones que trabajan a favor de las personas con discapacidad mental (sobre todo la navarra ANFAS). “Tengo una cría de ocho años con una pequeña discapacidad, así que para mí es algo muy noble y muy bonito por lo que luchar”, nos cuenta.

Tras enlazar aventuras ‘en zapatillas’ que a priori parecían imposibles –correr 150 maratones en 150 días, después 365 en 365 jornadas, y tras eso 607 en 607-, Ricardo ha dado un giro a su carrera deportiva, saltando al triatlón. Y de ahí, como no podía ser de otra forma viendo su currículo, al Ironman, la disciplina extrema de esta especialidad (3.86km nadando, 180 km en bicicleta y 42.2km corriendo). Un salto a su manera. De hecho, en estas semanas está terminando su último reto, completar 52 Ironman en 52 semanas, a la vez que tiene ya la vista puesta en todo lo que quiere hacer en 2014. Con un proyecto estrella, uno que dará la vuelta al mundo por su complejidad. O más bien la vuelta a España. Es el 50-50-50: 50 Ironman, en 50 días consecutivos, cada uno de ellos en una provincia distinta de nuestro país. Una proeza que le va a permitir expandir su mensaje solidario por todos los rincones, y para la que ya está recibiendo mensajes de apoyo de todas partes.

El cronómetro ha empezado a correr. Ricardo ha comenzado ya a preparar el 50-50-50, una aventura compleja desde el punto de vista físico, y también logístico. De nuevo, un deportista de primer nivel explorando sus límites. Un ejemplo de superación en el que tú también puedes poner tu granito de arena. Porque Ricardo Abad, aunque lo parezca, no es un súper hombre. Sólo es una persona que busca cada día nuevas metas. ¡Patrocínalo!

“Si hace un par de años me dices que me iba a plantear este reto, te habría dicho: ‘imposible’”. Ricardo Abad ha convertido cada día de su vida en una aventura, en un ascenso continuado a la montaña de la auto superación. En cuanto supera una prueba, inmediatamente piensa en qué puede ser lo siguiente, eso que le haga explorar sus límites físicos y mentales. La gran motivación de Ricardo se llama Ainhoa, y es su hija. Desde hace un tiempo, compagina la parte puramente de reto deportivo con la ayuda a asociaciones que trabajan para ayudar a las personas que sufren alguna discapacidad intelectual (“tengo una cría de ocho años con una pequeña discapacidad”, explica). “Sé que lo que hago es una auténtica barbaridad, pero me gusta superarme. Me motiva mucho y me alimenta, me impulsa a levantarme de la cama cada día. Sueño con nuevas metas, con nuevos horizontes”. Fue lo que le pasó cuando empezó a correr, tras varios años subido a una bicicleta. Enseguida se lanzó a por el maratón. Desde que lo probó buscó extremar la práctica de esta disciplina, llegando hasta la locura de completar 607 maratones en 607 días. Tocó ese límite y a partir de ahí decidió tocar otros palos, en este caso, el del triatlón. Y como le había pasado cuando empezó a correr, se lanzó a por el ‘no va más’, el Ironman, el extremo de este deporte: 3.86 kilómetros nadando, 180 kilómetros pedaleando, para terminar con una maratón. Y, claro, siendo Ricardo como es, también llevó el Ironman hacia su límite de dureza.

“Ni siquiera me veía en el mundo del triatlón, casi se puede decir que hasta aquí me han arrastrado casualidades de la vida. Cuando completé el reto de los maratones se me quedó un gran vacío, y empecé por casualidad a probar la preparación de un Ironman”, cuenta sobre su cambio de deporte. “Me gustó, repetí tres semanas después, y en una semana me estaba planteando llegar hasta los 52 Ironman. Después de haberlo casi completado he entendido que este es el mundo que me gusta, me parece único, mezclar las tres disciplinas me parece un reto brutal y salvaje”. En esto está inmerso Ricardo, en completar los 52 Ironman en 52 semanas, un proyecto casi completado mientras ya tiene sobre la mesa el siguiente pico a escalar, el rizo del rizo basado en un número: el 50. Más en concreto, en el 50 multiplicado por tres: 50 Ironman, en 50 días consecutivos en cada una de las 50 provincias españolas. Lo nunca visto. “Se pone a prueba la principal baza que yo tengo, la capacidad de recuperación. Y estoy poniendo muy al límite esa capacidad de recuperación del ser humano. Y no sólo eso, si no ser capaz de recuperarte de un día a día con muchos momentos de soledad, en la carretera. Necesitas motivación e inspiración para sacarlo adelante”.

Un reto humano y también organizativo y logístico que contiene muchos mensajes, vinculados a la capacidad de superación del ser humano, a la vez que implica una manera de hacer ruido, de llamar la atención de la sociedad, en este caso acerca de la situación de las personas que padecen alguna discapacidad mental. “Cuando anuncié el reto recibí de inmediato el apoyo de mucho gente. Desde todas las provincias se me han ofrecido para las cuestiones logísticas”. Y es que Ricardo necesita mucha ayuda para llevar a buen puerto su 50-50-50. Por una parte, necesita dos meses de ‘vacaciones’ en las que no generará recursos (en su empresa le facilitan permisos para afrontar estas ‘locuras’), además de que tendrá que tener a su lado durante los 50 días a un fisioterapeuta para ayudar a la recuperación de los esfuerzos, la clave de este reto, además de contar con la fortuna de no sufrir lesiones, algo en lo que Ricardo también se considera un privilegiado. El desplazamiento de una provincia a otra lo hará con una autocaravana, que se convertirá así en el buque insignia de un reto que pretende llevar a cabo entre los meses de septiembre y octubre de 2014. “Hay que buscar primero los medios económicos e hilar muy fino a la hora de organizarlo: coordinar muy bien los desplazamientos, porque no puedes ir saltando de provincia en provincia, tiene que ir con un sentido lógico, organizar muy bien el calendario, toda la logística… La idea es encajarlo en los meses de septiembre y octubre, sobre todo por la parte de nadar a mar abierto. Lo chulo sería montar eventos en las ciudades de costa, porque en el interior habrá que hacerlo en piscinas. Toca ponerse en contacto con clubes, federaciones”. Aunque ya ha recibido ofrecimientos de apoyo desde todos los rincones para facilitarle la vida.

Ahora, a través de Patrocínalos! cualquiera puede apoyar a Ricardo Abad, en definitiva, cualquiera puede formar parte de una aventura que pasará a la historia, siempre con un trasfondo social. Tú puedes participar en el 50-50-50. ¿Te atreves?

http://www.ricardoabad.com/