Algunos problemas que solamente un corredor puede entender

Uno de los deportes más practicados del mundo tiene gran cantidad de factores que nos pueden dañar y hacer que no podamos realizar nuestra actividad preferida por distintos problemas muy comunes y que tienen una solución muy simple.

 

Los corredores solemos ser víctimas de algunas lesiones o molestias provocadas por la propia actividad física o algunos factores asociados a ésta. Por eso, hoy hablamos de algunos de los enemigos más comunes del corredor, ya que por su alta frecuencia y por la incomodidad que ocasionan pueden ser una molestia común.

Flato (gas): es un dolor incómodo y molesto que se sitúa entre el diafragma, pecho y abdomen y suele entorpecer notablemente la respiración, pudiendo ser la causa de nuestro bajo rendimiento en medio de la carrera. Es muy frecuente, por ello lo consideramos un enemigo habitual del corredor. Podemos prevenir su desarrollo con un ritmo constante mientras corremos, así como alejar la actividad de las comidas principales y un autoconocimiento de nuestro esfuerzo.

Ampollas: son una lesión cutánea frecuente en principiantes o al estrenar prendas deportivas. Pueden causar dolor y hasta úlceras, por ello, son un común y notable enemigo. Debemos evitar los calcetines con costuras, o al menos las costuras en contacto con la piel, así como reducir la humedad en el pie.

Imagen de una ampolla aparecida en el pie

Calambres: se trata de una tensión muscular dolorosa que se mantiene por determinado tiempo. Los más frecuentes se provocan en los gemelos y obligan a detener el movimiento dejando después, una molestia que dificulta el rendimiento. Se pueden prevenir con una adecuada alimentación e hidratación, así como también realizando un buen calentamiento y estiramiento.

Rozaduras: es una simple lesión cutánea que puede provocar dolor y muchas veces dañar la zona afectada hasta producir el sangrado. Pueden limitar el movimiento y afectar el desempeño del corredor. Para prevenirlas debemos evitar camisetas y calcetines con costuras, y podemos usar bandas adhesivas para cubrir pezones o zonas potencialmente sensibles a dañarse así como emplear vaselina para evitar el constante roce.

Tirones: son de aparición frecuente, provocan una sensación de estiramiento excesivo, dolor e incomodidad ante el movimiento. Debemos evitar su desarrollo con un calentamiento adecuado, entrenando la flexibilidad así como dejando a un lado el sobreentrenamiento y los movimientos bruscos.

Calzado: Es muy común que el corredor, y sobre todo el inexperto, comprar un calzado poco adecuado para este tipo de actividad física, ya sea por desconocimiento o simplemente por economía, pero una elección errónea de esta prenda básica puede llevarnos a padecer algunas de las anteriores molestias descritas.

Amplia variedad de zapatillas para correr

Planificación: como se ha mencionado anteriormente, el sobreentrenamiento y la poca planificación de los corredores es un mal común que hace que existan problemas, además de los descritos, como por ejemplo, lesiones musculares, lesiones en los tendones o un cansancio mayor de lo previsto, que hace que no sólo se baje el rendimiento, sino que también tengamos que pasar largas temporadas en reposo para la recuperación.

Estos son algunos de los problemas más habituales del corredor, aunque existen muchos más, que hacen que nuestro rendimiento en el entrenamiento diario sea menor de lo debido.

Y el tuyo cuál es?