Bruxismo. Qué es y cómo tratarlo. Disminuílo haciendo deporte!

El bruxismo es una para función mandibular persistente que consiste en el frotamiento y rechinamiento dentario sin propósito funcional, produciendo el desgaste de las piezas. Su principal desencadenante se sitúa en el plano psicológico aunque las repercusiones se extienden al plano de la odontología.

Síntomas de Bruxismo
Las consecuencias del bruxismo pueden incluir la simple hiperestesia dental (sensibilidad excesiva de los dientes porque la dentina queda al descubierto debido al desgaste), desequilibrios importantes en la articulación témporo mandibular (ATM), problemas para deglutir, movilidad dental y pérdida del diente. Estas consecuencias deben ser tratadas por un odontólogo y un osteópata, pero las causas que las originan deben ser evaluadas por un psicólogo.

El comportamiento bruxópata supone una hiperactividad de algunos músculos maseteros y temporales que puede conducir a la hipertensión de los músculos de la nuca y el cuello. La consecuencia más inmediata de todo ello es el dolor facial e incluso problemas en las cervicales y en la espalda. Otras manifestaciones derivadas son vértigos, mareos y alucinaciones acústicas.

Causas
Una vez que detectó los síntomas, estará preguntándose acerca de las causas de esta afección, si bien no se conocen en su totalidad se piensa que existen numerosos factores emocionales y físicos que contribuyen a desarrollar esta actividad neuro-muscular. Algunos de estos factores son el estrés, los desordenes del sueño, mordidas inestables, malas posiciones dentarias y la ausencia de dientes.

·                                 Factores oclusales: Las interferencias de dientes (como dientes muy salidos, rotados, etc.) se asocian a contactos deficientes que alteran el patrón de cierre, es decir las dentaduras que al morder tienen dientes que tocan uno o dos lugares antes que el resto. Eso ocurre, generalmente, cuando se extrajeron dientes a corta edad, o arreglos y coronas que no quedaron bien alineados con el resto de las piezas dentarias.

·                                 Factores psicológicos: El bruxismo tiene un fuerte componente psicosomático, puede ser definido como una descarga del estrés, la tensión y la ansiedad que provocan las preocupaciones de la vida cotidiana: el trabajo, la pareja, la familia, la situación económica y  demás. También el tipo de personalidad puede influir, ya que suele afectar a las personas que experimentan tensión nerviosa,  ira, dolor o frustración frecuentes y a las personas demasiado competitivas, apresuradas o con tendencias agresivas.

·                                 Sueño: El bruxismo nocturno se ha clasificado como un trastorno del sueño. Se relaciona con el movimiento ocular rápido (REM) durante la etapa del sueño. El número y duración de los episodios dependen de diferentes variables, como la posición que el paciente adopte al dormir. (Aunque no todos los especialistas coinciden en este caso).

TRATAMIENTOS EFECTIVOS

Los expertos coinciden en que el tratamiento del bruxismo debe ser integral y multidisciplinario entre el odontólogo, el psicólogo y el osteópata. Antes de iniciarlo, se debe tener en claro cuál es la causa del trastorno.

Tratamiento odontológico: Algunas personas pueden beneficiarse con un ajuste oclusal o patrón de mordida, se tallan entonces los lugares que puedan estar generando un mal acople entre los dientes. El tratamiento puede también incluir la remoción de contactos nocivos entre algunas piezas dentarias para estabilizar la mordida. En los casos en que el bruxismo es tan severo que causa daños a los dientes, se puede ayudar a la persona con una férula o protector dental (una placa de acrílico, de 2 o 3 milímetros de espesor) que evita que los dientes superiores e inferiores se contacten entre sí durante los períodos de bruxismo nocturno.

·                                 Tratamiento psicológico: Las personas que tienen dificultad en manejar el estrés pueden necesitar la ayuda de psicólogos y profesionales afines quienes tratarán las causas Psicol.-emocionales, a través de un cambio de actitud ante los problemas que los aquejan. La psicoterapia  ayudaría a la persona afectada a expresar su enojo y a controlar la ansiedad o el estrés.

·                                 Tratamiento farmacológico: Sólo para los casos extremos se reserva este tratamiento que se orienta a la reducción de signos y síntomas, como dolores musculares o de cabeza. (Tranquilizantes y relajantes musculares).

·                                 Osteopatía: En casos donde existen molestias o dolor facial causados por el apretamiento, el odontólogo puede remitir al paciente a un osteópata  para tratar problemas de cabeza y cuello. Donde se utilizarían ejercicios de estiramiento, relajación, terapias manuales.

·                                 Concientización: Se concientiza al paciente de su estado y de cómo tratar de reducirlo, sobre todo cuando es un estado consciente.

COMO DISMINUIR EL RIESGO DE SER BRUXÓMANO

Practique deportes. Tenis, squash, aerobics o cualquier otra actividad que permita distraerlo liberando energía. Hacer ejercicio físico reduce la costumbre de apretar los dientes, quizás porque aumentan las etapas de sueño profundo.

·                                 Inserte períodos de descanso durante sus actividades diarias. También se aconseja realizar actividades recreativas, o escuchar música antes de acostarse

·                                 Disminuya el consumo de cafeína, tome baños relajantes, relaciónese con personas tranquilas y mantenga el sentido del humor.

·                                 Para relajar los músculos de la cara, aplique calor húmedo en las zonas afectadas.