Cómo encontrar la zapatilla perfecta

¿Estás pensando en renovar tu calzado para practicar tu deporte favorito? ¿Vas a empezar a correr y quieres escoger la zapatilla que mejor se ajuste a tus necesidades? Aquí tienes todas las claves.

Es cierto que para correr sólo necesitas estar motivado y unas zapatillas, aunque en estas fechas, tan condicionadas por los buenos propósitos de año nuevo, la creencia es que cualquier zapatilla es válida.
Mi primer consejo es que compres tus zapatillas en una tienda especializada en deporte, y a ser posible especializada en running. En lugar de guiarte por la estética, que suele ser lo habitual, guíate por las prestaciones que se vayan a adaptar a lo que necesitas. La mejor hora para adquirir tu calzado deportivo es al final del día o tras un entrenamiento, cuando tus pies estén calientes y hayan aumentado su volumen. También procura llevar una media deportiva similar al que vayas a utilizar entrenando.
– ¿En qué me fijo?
Es importante no obsesionarse únicamente en una marca, tengas el pie que tengas seguro que encuentras otras opciones en varias marcas. Los factores que tienes que tener en cuenta son sobre todo: ajuste, amortiguación y estabilidad.

  • El ajuste depende sobre todo del diseño y el corte de la malla exterior. Normalmente suelen ser mallas ligeras y transpirables. Si lo tuyo es entrenar por asfalto y pistas cuanto más transpirable sea la malla, mejor. Si prefieres caminos, corres por arena o practicas trail escoge tejidos más tupidos, ya que son más resistentes a los desgarrones y no penetrará tanto polvo y arenilla del camino dentro de la zapatilla.

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  • La amortiguación depende en gran medida del peso del corredor y de la frecuencia de tus salidas. El impacto repetido del pie con el suelo puede producir lesiones a medio y largo plazo, por lo que si eres corredor habitual y/o corpulento es mejor proteger tus rodillas y articulaciones para el día de mañana con una zapatilla que te proporcione una amortiguación adecuada, aunque sea un poco más pesada. Cada marca tiene sus patentes de amortiguación, ya sean cámaras de aire, gel o EVA.

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  • La estabilidad es un concepto que se está desarrollando en todas las marcas, para ayudar a guiar la pisada. Mantienen la pisada, equilibrando la transición entre el apoyo con el talón y el impulso con la zona delantera del pie. Suelen ser unas piezas rígidas bajo la suela, en la zona del arco plantar.

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Otros factores a tener en cuenta son la flexibilidad y la ligereza, de acuerdo siempre a tus necesidades. Las zapatillas más ligeras muchas veces sacrifican la amortiguación, favoreciendo las lesiones si no se le dan un uso apropiado.
Además debes ser consciente del control de movimiento que ofrecen algunos modelos, las famosas zapatillas pronadoras, neutras y supinadoras. Como noción básica, puedes saber tu tipo de pisada comprobando el desgaste de tus zapatillas actuales (importante que sean las zapatillas que utilices únicamente para correr, no para vestir o caminar). Todos los corredores solemos desgastar la parte externa del talón, pero la zona que realmente revela tu tipo de pisada es en la zona del metatarso, en la base de los dedos. Si eres neutro desgastarás la zona central, si eres pronador el desgaste se dará en la zona interna y en los supinadores en la zona externa.
Tipos de pisada
– ¿Cualquier zapatilla me sirve?
Como he comentado al principio, tienes que tener muy en cuenta tus necesidades a la hora de escoger zapatillas. Dependiendo del terreno tienes las zapatillas de asfalto y las de trail, más robustas y con mayor agarre para evitar resbalones. En cuanto al uso que les vayas a dar, tienes zapatillas de entrenamiento, normalmente con bastante amortiguación y algo más pesadas que el resto; mixtas, más ligeras y aptas tanto para competición como entrenamientos; y zapatillas de competición o voladoras, que sacrifican la amortiguación para poder rascar segundos en el marcador.
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– ¿Cómo acierto con la horma?
Muchas veces nos fiamos más del diseño exterior que la comodidad que nos puede proporcionar la zapatilla que elijamos. Si una zapatilla es incómoda en la tienda, cuando la lleves a casa seguirá igualmente incómoda, y cuando le estés dando uso será todavía más molesta. Para no gastarte el dinero en un calzado que no puedas sacar del armario, no debes notar nada extraño la primera vez que te las pruebes

Acertar con la talla es sencillo. Simplemente desliza el pie hacia adelante dentro del calzado y comprueba que te entra un dedo entre tu talón y la zapatilla. Evitarás las molestas ampollas y rozaduras que aparecen cuando el calzado queda justo. Ya que nuestro cuerpo no es totalmente simétrico, pruébate los dos pies para comprobar que la talla que escoges es la correcta.
Un saludo y ya sabéis que me tenéis en los comentarios para lo que queráis.

Lorena Hernández
Vendedora de Running en Decathlon Vitoria-Gasteiz