Correr una maratón, la mejor manera de lograr éxito profesional

Lo primero que tiene que saber un atleta antes de enfrentarse a su primera maratón es a controlar el ritmo de carrera, es ahí donde se basa el éxito, saber interpretar las necesidades de su cuerpo versus las ganas de llegar a meta lo antes posible.

FOTO:DYN/PABLO AHARONIAN.

El atleta tiene que entender que si va más rápido del ritmo planificado corre el riesgo de no llegar a meta y si por el contrario decide ir muy por debajo del ritmo deseado no cumpliría con los objetivos marcados antes de empezar la carrera.

No solo el éxito, si no la supervivencia de las empresas se basa en estos momentos en la talento humano. El talento más demandado, más allá de los conocimientos de especialización, es saber interpretar las diferentes situaciones que se pueden dar en un futuro a corto plazo y saber tomar las decisiones más adecuadas en cada momento para garantizar la supervivencia a largo plazo. Es decir; visión, estrategia y toma de decisiones.

Es por ello que correr una maratón es uno de los mejores ejemplos prácticos que puede haber para demostrar lo necesario de la práctica deportiva en el ámbito empresarial.

No solo el éxito, si no la supervivencia de las empresas se basa en estos momentos en la talento humano.

Correr es uno de los deportes más solitarios y duros que existen, sin embargo, muchas veces se practica en equipo.

Todos los atletas tienen sus objetivos, pero a la vez todos se preocupas de los demás componentes del equipo. Saben dejar a un lado objetivos personales por un bien aún mayor, que todos los componentes del equipo puedan llegar a la línea de meta.

Correr una maratón es uno de los mejores ejemplos prácticos que puede haber para demostrar lo necesario de la práctica deportiva en el ámbito empresarial.

Las personas que lo practican tienen un gran conocimiento sobre ellos mismos y su entorno. saben interpretar en cada entrenamiento aquello que más les conviene para llegar el día de la competición en perfectas condiciones.

Al fin y al cabo, en el mundo empresarial sucede lo mismo, todos tenemos un objetivo individual para el cual debemos saber qué tipo de entrenamientos, es decir, que tipo de acciones debemos hacer para lograrlo.

Todos, como integrantes de un equipo, es decir, de una empresa, nos debemos preocupar de nuestros compañeros para que ellos también puedan cumplir su objetivo y con ellos los del equipo.

El corredor compite contra si mismo todos los días a la vez que coopera con el resto del equipo en todo momento. Ese es el espirito que necesitan las personas, ese es la necesidad que tienen las empresas.

Por Santi Ferrada