El bajon de azucar y la insulina

A más de uno nos habrá sorprendido en algún momento un bajón de azúcar durante el ejercicio. Tomar glucosa rápidamente nos ayudará a recuperarnos, pero sin pasarse…

Todos los deportistas sabemos que la glucosa es el combustible del cuerpo. De hecho, seguro que la gran mayoría de nosotros hemos usado ampollas o pastillas de glucosa durante el ejercicio, o en su defecto, hemos comido o bebido algo dulce para conseguir un extra de energía. El efecto es prácticamente inmediato. Si notas un bajón cuando realizas ejercicio, el azúcar te da un subidón y te ayuda a continuar. Pero cuidado con los picos de azúcar en sangre.

La insulina
Cómo muchos sabran, la insulina se encarga de enviar el azúcar o glucosa desde la sangre hasta las células para que éstas a su vez produzcan energía. La insulina comienza a realizar su función cuando llegan nutrientes a la sangre. Pero, ¿qué sucede cuando tomamos más azúcar de la cuenta? Para responder a esta pregunta os relataré un caso práctico real:

En un entrenamiento de bicicleta, un día a un compañero le dio un bajón. Se quedó casi sin energías . Quiso recuperarse rápido tomando dos ampollas de glucosa (normalmente el fabricante sólo recomienda tomar una). Al tomar las dos ampollas de golpe, se recuperó casi al instante. Le volvieron las fuerzas, pero unos minutos después ocurrió algo inesperado. De repente comenzó a encontrarse mal. Tan mal que tuvo que parar y tirarse al suelo. No se podía mantener en pie. Comenzó a sudar, a respirar rápido. Todos nos asustamos mucho. Por suerte, estábamos cerca de un pueblo y la ambulancia vino rápido.

La hipoglucemia
A mi compañero lo que le ocurrió es que cuando tomó aquella cantidad tan importante de glucosa de golpe, su cuerpo generó tanta insulina que sufrió el efecto contrario al deseado. Esa insulina neutralizó el azúcar, por lo que sufrió una hipoglucemia o una bajada de azúcar. Los deportistas estamos expuestos a sufrir bajadas de azúcar cuando nos pasamos tomando azúcar (glucosa) durante el ejercicio. El motivo es que llega demasiada “gasolina” a la sangre y hay que regularla para que no nos haga daño. La insulina se encarga de ello. Si abusas de la glucosa durante el ejercicio, el cuerpo se defiende del exceso y pone en funcionamiento la insulina para neutralizar ese pico de glucosa. Ese es uno de los inconventes de la insulina, que cuando tenemos demasiada azúcar en la sangre, se suele exceder en su función y en lugar de dejar el azúcar a unos niveles normales, lo deja por debajo de lo deseado.insulina y sangre

Como recomendación, cuando realices  ejercicio y  precises de un aporte extra de energía, puedes tomar alimentos o bebidas ricas en azúcar (glucosa), pero no la tomes en gran cantidad y de golpe. Mejor a sorbos o bocados pequeños, poco a poco. Así llegarán a tu cuerpo los nutrientes de manera más segura y sin necesidad de que éste lo perciba como una agresión; porque cuando estés haciendo ejercicio y notes un bajo, sí que puedes tomar azúcar o algo dulce, pero cuidado, no sea que tu organismo entienda eso como una agresión y la insulina te juegue una mala pasada.

 

Pedro García es preparador fisico
www.deporteysaludfisica.com