En la vida de todo ciclista hay un momento en que uno se plantea ¿tubular o cubierta?

Generalmente la pregunta se la hacen los ciclistas que siempre han usado cubiertas y que ven con envidia como las ruedas para tubular pesan generalmente unos 300 ó 400g menos, además de que son completamente de carbono y con ello mejoran la estética de la bicicleta. En este artículo les vamos a explicar las diferencias básicas entre los tubulares y las cubiertas, con los pros y los contras de cada uno para que puedan escoger la opción que les sea más conveniente.

Al principio fue el tubular…
Aunque no lo parezca, la cubierta se ha popularizado hace relativamente pocos años. Si hablamos con nuestros mayores nos dirán que ellos usaban tubulares porque antiguamente no había otra cosa. Al principio las cubiertas tenían un rendimiento claramente inferior al de los tubulares; no rodaban tan bien y eran mucho más duras. Con el tiempo y la masificación de su uso, la tecnología han evolucionado hasta tal punto que están casi a la par con el tubular e incluso podrían llegar a superarlo en algún punto.

Hoy en día la resistencia a la rodadura de una buena cubierta con cámara de látex es similar o mejor que la de un tubular de alta gama bien encolado. La comodidad está un punto por debajo y será difícil que algún día lleguen a estar al mismo nivel simplemente porque la propia sección circular del tubular la hace superior en este aspecto. Otra desventaja respecto al tubular es que se aumenta el riesgo de pinchar por llantazo, con un tubular también se puede pinchar por este motivo, pero se necesita un impacto mucho más fuerte que con una cubierta.

El gran punto a favor de la cubierta es que es más práctica. No hace falta ser un erudito para montar o cambiar una cubierta. Si se pincha, se cambia la cámara y se puede seguir rodando tranquilamente. Pongamos por caso que nos levantamos por la mañana para aentrenar y vemos que una rueda está pinchada, si es de cámara la arreglamos en cinco minutos, si es de tubular podremos colocar uno nuevo, pero tendremos que ir con cuidado durante toda la marcha ya que el tubular no estará perfectamente encolada.

Si nos compramos unas ruedas de cubierta las podemos estrenar al cabo de cinco minutos, mientras que con el tubular habrá que poner las capas de cola, etcétera. Un proceso que bien hecho, tarda como mínimo 48h.
En lugar de encolar el tubular existe la opción de utilizar una cinta de doble cara (Tufo por ejemplo comercializa este producto), aunque la marca sólo garantiza su funcionamiento con tubulares Tufo. Evidentemente, esa cinta puede funcionar con otros tubulares pero en ese caso la marca no se hará responsable de posibles garantías. Con la cinta Tufo el montaje del tubular se hace incluso más sencillo que el de una cubierta. Por otro lado el precio de una cubierta es inferior al de un tubular del mismo nivel aún sumando el precio de la cámara.

Ventajas e inconvenientes
Si tantas ventajas tiene la cubierta, ¿por qué los profesionales siguen usando tubulares? Principalmente porque llevan un auto detrás con mil ruedas de recambio. Pero aún así, ¿por qué no llevan cubierta? Porque para ellos, quitado el trámite de encolar y cambiar tubulares, todo son ventajas. Los tubulares son y serán siempre más cómodos que las cubiertas, se pueden llevar a presiones más altas o más bajas que una cubierta dependiendo del terreno. Si se llevan a presiones altas, la comodidad se resiente poco y a presiones bajas permite aumentar mucho la comodidad sin arriesgarse a un pinchazo por llantazo.

Por otro lado el tubular ofrece una sensación en curva que la cubierta no da. La sensación es de mayor agarre, lo que transmite una sensación de control y seguridad. Por supuesto las llantas de tubular son más ligeras que las de cubierta. Y no sólo eso, es que además son más resistentes puesto que son una estructura cerrada, mientras que en las llantas, la pared donde asienta la cubierta es su punto más débil.

Otra ventaja de los tubulares es su mayor seguridad en caso de pinchazo a alta velocidad. En general si pinchas con un tubular la rueda es más controlable y te da ese margen para poder frenar a tiempo, con la cubierta hay mayor riesgo de que destalone amén de que si recorres demasiados metros pinchado la llanta puede quedar bastante dañada, algo que no sucede con una llanta de tubular, ya que al estar encolado el tubular evita que la pared de la llanta pueda tocar el suelo.

En caso de pinchazo siempre es recomendable llevar un tubular de repuesto con una capa de cola seca. Esto siempre nos sacará de un apuro. Pero sólo de uno, si pinchamos dos veces, habrá que recurrir al teléfono móvil. Otra opción son los líquidos antipinchazo tipo Vittoria Pit-Stop o Tufo, estos son útiles para pequeños pinchazos, pero no siempre funcionan. Por lo tanto, podríamos decir que la gran desventaja del tubular es lo poco práctico que resulta en relación a las cubiertas.

Llantas de carbono
¿Por qué hay tantas llantas de carbono para tubular y tan pocas para cubierta? En una rueda de tubular la pista de frenado solo está sometida a la presión del freno, y por la propia forma de una llanta de tubular, su estructura resiste mucho mejor la fuerza del freno. En una rueda de cubierta la pista de frenado está sometida a la presión del freno por el exterior y a la de la cubierta por la parte interior, por lo que la pared ha de ser mucho más resistente que en la versión para tubular, lo que hace que se incremente el peso. Además en frenadas muy largas, si se caliente mucho la resina de la fibra de carbono ésta puede ablandarse ligeramente, lo que unido a la presión que ejerce la cubierta puede hacer que ésta destalone.

Este problema no lo tenemos en una llanta de tubular puesto que el tubular va encolado y no hace ningún tipo de presión. Lo que sí nos podemos encontrar es que el calor generado por la frenada sea tan alto que acabe fundiendo la cola y por tanto haga saltar al tubular. De hecho se dice que Indurain no utilizaba tubulares en las etapas de montaña por este motivo. Con la tecnología actual las llantas de carbono para cubierta han mejorado mucho respecto a pocos años atrás, pero siguen sin ofrecer una gran ventaja de peso respecto a los modelos de cubierta con llanta de aluminio.

¿Qué elijo?
Si sos de los que no quieren complicarse la vida, no lo dudes y utiliza cubiertas, la penalización de peso compensa de sobras los posibles quebraderos de cabeza del tubular. Para las marchas cicloturistas recomendaríamos las cubiertas, si pinchamos varias veces es fácil conseguir una cámara de repuesto mientras que si pinchamos varias veces con un tubular no vamos a encontrar repuestos ni entre los participantes ni en el auto de soporte mecánico.

Además, si tenemos que cambiar un tubular tendremos que acabarla con cierto cuidado de no hacer saltar el tubular de repuesto, ya que obviamente no estará bien encolado. Personalmente el tubular lo recomendaríamos tan solo para los que compiten, ya que generalmente se va con apoyo, y si no, siempre hay un auto “escoba”. En competición las ventajas del tubular sí que están justificadas. Si decidís pasarte a tubular, informate bien de cómo preparar y encolar una rueda, intentá que algún usuario experimentado te ayude la primera vez y no te fie de una rueda que no hayas encolado ni sabés quien lo ha hecho.

‘TUBULAR CLINCHER’: LA OPCIÓN INTERMEDIA

Los tubulares clincher de Tufo son una opción intermedia. Técnicamente se trata de un tubular con unas rebabas a ambos lados que permiten montarlo en una rueda para cubierta. Quien más se puede beneficiar de esta solución son aquellos ciclistas que pinchan por llantazo con demasiada frecuencia, pero que no quieren tener el engorro de la cola del tubular. Con el tubular clincher de Tufo podremos rodar a presiones más bajas, aunque eso sí, habrá que llevar sellante Tufo para evitar pinchazos o bien otro tubular clincher de repuesto.

Ventajas Desventajas
Tubular – Comodidad.
– Ruedas más ligeras.
– Más control en caso de pinchazo.
– Se reduce el riesgo de pinchazo por llantazo.
– La tarea de encolar un tubular no es sencilla.
– Menos práctico que la cubierta en caso de pinchazo.
– Más caro.
Cubierta – Facilidad de uso.
– Muy práctica en caso de pinchazo.
– Más barata que un tubular.
– Menos cómoda que el tubular.
– Las ruedas pesan más que la versión tubular.
– Cierto riesgo con llantas completamente de carbono.