Hace días le daba vueltas al tema… A finales de agosto parece que muchos triatletas populares se ponen las pilas y me preguntan si estoy disponible, y hoy, aprovechando el día de descanso, me apetecía escribir esta pequeña reflexión desde los dos puntos de vista: como “deportista” entrenada y como entrenadora.

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En mi opinión, encontrar a un “buen” entrenador/a, a “tu futuro entrenador/a” es mucho más difícil de lo que parece, ¡casi tan difícil como encontrar pareja!

Mi madre y mi abuela ya le dicen a mi novio, que ande con cuidado con el entrenador (jajaja), a ver… les voy a dejar claro (también a las mujeres y madres de “mis pupilos”) que aunque se parezca ¡no quiere decir que sea lo mismo! Pero si que lo voy a comparar con lo de encontrar a “tu media naranja” porque en muchos apectos puede semejarse:

1. Empecemos con que no hay unos mucho mejores que otros, así que no te fíes de todas las referencias que te den porque para gustos, colores…

2. Ideal si compartes afición: con lo de afición me refiero al mismo deporte, pues aunque no sea imprescindible que lo practique a un alto nivel, en mi opinión, está bien si ha competido, para saber que sienten sus deportistas.

3. Lo más importante es que tenga tiempo para dedicarte: evidentemente no para ir al cine, ni a cenar o a pasear, sinó para planificarte tus objetivos y mandarte los “deberes” de cada semana.

4. Admirarlo: no como deportista (en el caso de que también lo sea), sinó por su formación y trabajo.

5. Debes confiar: en sus conocimientos y lo que va a hacer contigo, y si tienes dudas deberías preguntarle.

6. Piensa que querrá lo mejor para ti: aunque te parezca que quiere “putearte” con los entrenamientos duros o no te deje ir con el grupito de los domingos, intentará potenciar tus debilidades y aprovechar tus fortalezas, así que a la vez, será un buen complemento y te dará buenos consejos.

7. Así pues, debes respetarlo: debes respetar su manera de trabajar, su método de entrenamiento. Como también debes respetar su horario o espacio, su vida fuera del contexto deportivo (aunque a veces cuesta!). O sea, que tengas en cuenta que también duerme, hace vacaciones, o sale a entrenar… y si le preguntas alguna cosa puede que no te conteste al momento!

8. Hay un compromiso por ambas partes, pues hay un trabajo y dedicación detrás de cada plan de entrenamiento, se agradece que los deportistas cumplan con la propuesta siempre que puedan.

9. Un poco divertido, no?: no digo que te haga reír, porque más bien querrás llorar cuando estés cansado y te toque salir solo, a las 7 de la mañana y con un frío que pela, pero está bien que los ejercicios o actividades que te proponga sean variadas, lo menos monótonas posibles, para mantenerte motivado y no te aburras durante las sesiones.

10. Después de ver un poco como es, tiene que gustarte: gustarte su manera de trabajar y comunicar!

11. Si, la comunicación es muy importante: no hace falta que sea diaria, ni mucho menos, pero si que de vez en cuando comentes tus sensaciones, hablar de tus objetivos o del calendario competitivo, las dudas sobre los ejercicios, etc. Para ajustar mejor los entrenamientos.

12. Sé sincero con él: no solo le debes decir si has cumplido o no con el entrenamiento porque hoy en día con tantas “apps” es difícil engañar, ten en cuenta que es tu entrenador pero a veces también tu psicólogo, así que puedes contarle algunas de tus preocupaciones (te guardará el “secreto”) porque muchas veces puede afectar a tu motivación, probabilidad de lesión o al rendimiento durante los entrenamientos o competiciones.

13. Que se adapte un poco: aunque tu también debes adaptarte al entrenador/a, intentad buscar un equilibrio entre los entrenamientos y la vida laboral, social y familiar, aunque si has escogido el triatlón, ten en cuenta que sacrificarás algunas cosas!.

14. También que se acuerde de ti de vez en cuando: se agradece, sobretodo en las fechas importantes, en los días que tienes a competición “objetivo” te pregunte cómo estás (pre) y cómo ha ido (post).

15. No solo el día de la competición debes acordarte de la persona que te ha machacado durante tantas semanas para intentar lograr tu objetivo, sino que deberías tener ganas de verlo y compartir momentos: si tienes la ocasión de coincidir entrenando, antes de una carrera, haciendo un café… Si tienes interés, es bueno que te explique el porqué de algunos entrenamientos, nutrición, etc.. que puedas comentarle tus sensaciones, tus expectativas y demás.

16. Después de todo, que “te enamore”, que lo quieras: al principio puedes pensar que es una relación temporal, para unos meses, para iniciarte en el deporte o preparar una prueba pero cuidado que puede enganchar! Puede que lo quieras “contratar” más tiempo de lo previsto, porque puede que te guste tener los entrenamientos marcados, o tener a alguien detrás en quien confiar y comentar tus inquietudes deportivas. Este útimo punto es el mejor, es el que lo engloba todo, pero ya es cosa de los dos, porque si quieres seguir con él/ella más de lo que le habías prometido se tiene que consultar su disponibilidad, si está muy comprometido o no. –> El 90% de mis pupilos me dijeron que querían empezar a entrenar conmigo para preparar un solo triatlón, o una maratón, etc. durante los siguientes 3-4-5-12 meses y aún los tengo dados de alta en training peaks, enviándome mensajes a menudo e intentándoles enseñar lo que sé sobre entrenamiento, para que un día, si lo desean, no depengan tanto de mi. Y reconozco que, después de 9 años practicando este deporte y compitiendo, me está pasando… creo que me he “enamorado” y eso que solo llevo un mes con él, pero si en unos meses sigue teniendo ganas y un poco de tiempo para mi, en 2016 seguiré practicando triatlón, a pesar de que cada año digo que será el último.

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Y RECUERDA: que no es hasta que la muerte os separe, si no te convence piensa que es una relación sin demasiado compromiso, se respetará por ambas partes, pues debes encontrar el que más te guste, el que más te motive, aunque esto implique probar con otros (¡no te preocupes por los celos!), para poder comparar y valorar.

También hay quien prefiere estar “soltero/a” todo el año y así poder hacer lo que más le apetezca.

Así que sea uno/a, otro/a o ninguno/a, haz lo que te vaya mejor para seguir disfrutando de este deporte, que seguramente no te dará de comer (¡más bien al revés!), y seguir con ganas de entrenar para mejorar día tras día, año tras año, hacia nuevos objetivos.

 

Escrito por el 27/08/2015