Tu actitud mental hacia la natación puede tener un enorme efecto en tus resultados. Cuando las cosas se ponen difíciles, ¿te quedás positivo y motivado o tendés a pasar por episodios de diálogo interno negativo? El pensamiento negativo genera estrés y destruye tu confianza, lo que puede dificultar el rendimiento.

pensamiento

El proceso para cambiar tus sentimientos acerca de la natación es más que pensar en positivo.” El diálogo para el éxito debe ser positivo, pero también tiene que ser creíble y alcanzable. El primer paso es ser consciente de tus pensamientos y acciones antes, durante y después de una práctica de natación. Escuchá tu monólogo interior y tomá notas de cómo hablás con vos mismo.

El siguiente paso es relacionar cada pensamiento negativo con el pensamiento racional. Desafiá a cada uno con una respuesta racional o explicación:

Soy un terrible nadador.¿Estás poniendo entrenando lo debido para ser un mejor nadador? ¿Estás recibiendo entrenamiento y consejos apropiados? Ahí la respuesta a tu pensamiento NEGATIVO.

Voy a ser el último en salir del agua“. Tu rendimiento no debe ser juzgado por las cosas que estén por fuera de tu control, cómo los demás participantes. Comprometerse a ser lo mejor que uno puede ser y no fijarse en cómo se mide a los demás.

Estoy avergonzado por lo que los otros nadadores piensan de mí.Sorpresa!! Nadie en un entrenamiento y menos en la pileta están pensando en vos, salvo VOS! Todo el mundo tiene su propio monólogo interior y es a menudo autocrítico, así que tratá de dejarlo ir.

Por último, reemplazá los pensamientos negativos con los positivos y afirmaciones específicas. Decíte cosas posibles y creíbles para que el diálogo interno sea eficaz:

  • Estoy entrenando para ser un mejor nadador. Estoy practicando para lograr mis metas.
  • Estoy preparado para completar la carrera. Estoy listo para todo lo que pueda suceder razonablemente en el agua abierta (mar/río/lago).

Estoy haciendo lo mejor que puedo. Otros nadadores me respetan por aceptar el reto de aprender a nadar.

Consejos simples para mantener una actitud positiva

Sonreí cada vez que pensás en la natación, mientras manejás a la pileta, y como nadás en tu carril. Tu perspectiva externa puede ayudar a darle forma a tu actitud interior.
Establecé metas a corto y largo plazo que sean medibles y alcanzables. Escribílas y tachálas cuando las consigas. Vas a olvidarte fácilmente  lo mucho que mejoraste desde el primer día.

Hacé preguntas. Buscá ayuda. Probá cosas nuevas. A veces el cambio más pequeño puede resultar en la mejora más grande.
Permitíte perdonar y olvidar. No te castigues después de un mal juego o experiencia en la pileta.