Podés prepararte bien para un triatlón sin nadar en aguas abiertas?

La comodidad de una pileta de entrenamiento: aguas tranquilas, paredes para poner el pie, líneas de carril para mantenerte natación recta. La piscina es el lugar perfecto para centrarse en tu trazo y trabajar en la velocidad, pero cuando se trata de traducir eso en un éxito en la primer etapa del triatlón, es suficiente la práctica en la pileta?

Rara vez nos metemos en aguas abiertas antes de las primeras carreras de la temporada. En su lugar, nos preparamos en la pileta con algunos estimulos siguiente: Traje de aguas los miércoles, o la elaboración de escenarios: ojos cerrados por 25s, prácticas sin líneas de carril, boyas en el agua, incluso simulacros de salida de carrera (amontonando nadadores en un soólo carril).

Sin embargo hay un montón de razones por las cuales tenés que adentrarte en aguas abiertas antes de la carrera, acostumbrandote a la oscuridad-donde, literalmente no podés ver tu mano delante la cara, que es un factor sumamente importante para los principiantes. Incluso un “25 segundos de ojos cerrados” no repite esa sensación.

Si bien es útil usar tu traje de neoprene en la pileta, y buscar un nado cómodo en algo que se constriñe en las articulaciones de los hombros, es difícil que la pileta recree la temperatura del agua de muchos eventos de aguas abiertas.

Por lo menos, probá en el agua abierta del lugar de la carrera el día anterior. Esto te permitirá familiarizarse con la temperatura, la visibilidad del agua, el recorrido y las boyas.

Consideraciones Finales: si nunca nadaste en aguas abiertas, tenés que aguantar y aliviar algo de ansiedad antes de las carrera dando al menos una nadada corta. Si ya tenés experiencia, pero simplemente no te gusta el entrenamiento en aguas abiertas, probá con alguna carrera local de aguas abiertas para un cambio de ritmo, te dará una ventaja sobre tu próxima competencia.