¿Hasta donde pueden llegar sus beneficios? o por contra ¿se trata de una moda pasajera?

 

Como toda nueva corriente, el correr descalzo tiene sus defensores y sus detractores pero lo que es innegable es la fuerza con la que ha interrumpido en el mundo del trail, seguramente a caballo de figuras de primer nivel como Tony krupicka el cual se esta convirtiendo en el abanderado de esta corriente denominada “minimal”.

Realmente no se si es cierto todo lo que cuentan sobre el “minimal” y todas sus virtudes, pero si que hay ciertas cosas que cuanto menos me hacen reflexionar, las grandes marcas nos bombardean con periodos de adaptación de 3 a 6 meses y yo me pregunto, si hemos tardado siglos de adaptación del ir descalzos al utilizar calzado como la formula inversa puede durar meses, bajo esta reflexión, se ampara mi sentido escéptico, aun con todos estos ingredientes he sucumbido a los cantos de sirena del barefoot y me he comprado unas Merrell Trail Glove que ya he probado los suficiente como para saber que la adaptación será larga y dolorosa.

Lo curioso del caso es que lo primero que me vino a la cabeza, quizás por mi trabajo, cuando vi estas zapas fue, esto sin lugar a dudas es una estrategia de las marcas, en estos tiempos de crisis la reducción de costes que deben haber tenido en la fabricación de estas zapas versus unas normales es brutal, si lo relacionamos directamente con el material empleado para realizarlas.

Por otro lado los defensores del BAREFOOT hablan maravillas de esta técnica una vez que te adaptas, dolores que desaparecen, reducciones de tiempos de paso, cadencia y frecuencia mucho mas alta que con una zapas normales, etc creo que por lo menos, todos estos argumentos son suficientes para cuanto menos probarlo, esta claro que lo que funciona para unos no es bueno para otros, pero si no lo pruebas nunca lo sabrás.

De todas formas lo que si es bestial es la sensación de libertad y la esencia de vuelta a los orígenes que transmite el correr con estas zapas, creo que lo que si he podido comprobar es que despierta instintos que las zapas normales no son capaces de transmitir, la sensación de agarre con los dedos en los desniveles mas angostos es salvaje y eso transmite un subidón digno de vivir.

Realidad o moda creo que tardaremos tiempo en averiguarlo, lo que si os puedo anticipar ya! es que no esperes a que te lo expliquen, pruébalo y luego decide.