La rodilla del corredor: Síndrome de la cintilla iliotibial o Tensor de la Fascia Lata

La causa más frecuente de dolor en la zona lateral de la rodilla en corredores es el Síndrome de Fricción de la Banda Iliotibilal o Cintilla Iliotibial, por ello se denomina también como la Rodilla del Corredor. Consiste en la irritación de la región lateral de la rodilla provocada por el deslizamiento repetido entre el tendón de la banda iliotibial y el epicóndilo externo del fémur.

Esta es una lesión muy común en atletas y ciclistas, que limita mucho su capacidad de rodar y se prolonga en el tiempo ante la desesperación de quién la padece.

La cintilla ileotibial participa en el movimiento de la rodilla de flexión y extensión, especialmente e/los 30 y 60 grados.

Es típico que comience de forma gradual, limitando el tiempo de carrera. El dolor aparece normalmente a partir de unos diez o quince minutos y no mejora al ir avanzando el tiempo, sino que suele incapacitar para la continuación del entrenamiento. Suele empeorar cuesta abajo y a ritmos bajos, porque el roce es mayor y hay más tiempo de contacto entre cintilla y epicóndilo en esas situaciones. Factores favorecedores son la pronación y dismetría de miembros inferiores, el acortamiento muscular de flexores de cadera y músculo tensor de la fascia lata y la debilidad de los abductores y glúteos.

El diagnóstico es sencillo cuando se tiene en mente este proceso. La historia es típica, y la exploración es en la mayoría de los casos normal salvo por el dolor provocado por la palpación sobre el epicóndilo lateral del fémur. Existen puntos gatillo a lo largo de la fascia lata y puede evidenciarse cierta rigidez de la misma.

Se pide una resonancia magnética y una telemetría de miembros inferiores en bipedestación para valorar y cuantificar la dismetría. En casos de diagnóstico dudoso deben solicitarse otras pruebas como radiografías en carga (descartar artrosis), ecografía (valorar el tendón del bíceps) o resonancia magnética (ver los meniscos y el cartílago articular). En estas últimas el único hallazgo en los pacientes con Síndrome de la Cintilla Iliotibial suele ser el aumento de líquido entre el tendón plano de la banda iliotibial y el hueso de la rodilla.

Uno de los inconvenientes de esta lesión es que a veces no deja hacer tampoco trabajo alternativo como elíptica, bicicleta o natación porque la rodilla realiza un gesto parecido y también molesta. Hay que revisar la pisada y valorar la necesidad de utilizar plantillas a medida para corregir la pronación y la dismetría si es que existen.

Debemos aplicar medidas antiinflamatorias con medicación y con crioterapia. La fisioterapia debe enfocarse a descargar y estirar la fascia lata y sus músculos relacionados, el tensor, el vasto externo y el glúteo medio. Puede realizarse punción seca de los puntos gatillo.

 

En la zona patológica si es muy sensible puede ser realmente útil una infiltración con corticoides, que en esta localización no tiene mucha dificultad ni especiales complicaciones.

El atléta debe potenciar la musculatura abductora de cadera, especialmente glúteo medio y tensor de la fascia lata.

En caso contrario la intervención quirúrgica es sencilla. Se hace una incisión lateral sobre el epicóndilo lateral del fémur y un alargamiento del tendón plano de la cintilla iliotibial, relajándolo de modo que no habrá más fricción patológica en la zona. Los resultados son buenos y el atléta vuelve a su actividad a partir de los dos meses aproximadamente.

Tratamiento Osteopático:

La mayoría de las veces, esta lesión está asociada con debilidad de los músculos de la cadera, específicamente con el glúteo medio y la cadena externa de la pierna. En fases progresivas del tratamiento, cuando la inflamación ha disminuido, se empieza el trabajo de fortalecimiento generalizado de toda la musculatura de la pierna y cadera.

Alinear la columna vertebral y corregir la pelvis y el sacro con técnicas estructurales o funcionales.

Trabajar la zona visceral, sobretodo el colon ya que tienen la misma inervación metamérica.

Evaluar la columna lumbar,sobretodo la 4ta vértebra.

Evaluar la pisada, ya que es muy común en atlétas pronadores.

 

Lic. Mariano de Alzáa
Osteopatía

Deportología

Kinesiología

Prof. Univ. Educ. Física

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