La UCI investigó la bici de Alberto Contador para descartar el “dopaje mecánico”

Bajo sospecha. Finalizada la sexta etapa del Giro la UCI decidió analizar varias bicicletas y someterlas al ojo de un escáner para descartar que estuvieran equipadas con un motor interno. Tal como informa ‘As’ las bicicletas analizadas fueron las de Alberto Contador (Tinkoff), Gilbert (BMC), Nocentini (AG2R), Hesjedal (Cannondale) y Elissonde (FDJ).

El motivo de esta investigación hay que buscarlo en un reportaje del ‘L’Equipe’ en el que el medio galo, en el que ponían en duda del cambio de rueda que hicieron Alberto Contador e Ivan Basso en la gran etapa del Mortitolo. Mientras el medio francés denuncia que la radio no informó del incidente y que tampoco hay imágenes del instante del cambio, el equipo de Contador, Tinkoff-Saxo, dijo que el cambio de rueda fue como consecuencia de un pinchazo que habría sufrido el ciclista de Pinto.

Las ‘quejas’ de ‘L’Equipe’ parecieron llegar tarde a la UCI,que en la etapa siguiente decidió investigar las bicicletas de los ciclistas mencionados, aunque sin fortuna. Tras someterlas a un exhaustivo examen, la UCI no encontró nada anormal en las bicicletas.

Las dudas se ciernen sobre Hesjedal

Hay que recordar que Hesjedal, la bicicleta del cual ha sido una de las analizadas junto a la de Contador, todavía está bajo sospecha tras lo ocurrido en la pasada edición de la Vuelta a España. Entonces, el corredor canadiense sufre una caída y cuando la quiere recuperar se puede observar con claridad como su bici no deja de moverse de una forma curiosa, como si tuviera un motor interno, lo que originó toda clase de debates. El anterior precedente ‘motorizado’ hay que buscarlo en la bici que Cancellara utilizó para ganar la París-Roubaix de 2010.