1. Anotarte en una carrera, solamente porque tu amigo lo hace. Siempre decimos que no competimos contra nuestros amigos….pero la verdad es que lo hacemos, y a veces nos anotamos en carreras en donde solamente participamos para ganarle a tu amigo que entrena con vos.

2.Pensar que los accesorios nos van a hacer mejores. Nos compramos la bicicleta más cara, el casco más aerodinámico que existe y el último medidor de potencia, y si bien pueden ayudarnos a ganar algo de confianza y estima, la verdad es que solamente el entrenamiento y perseverancia te van a dar las marcas que estás buscando.

3. No estar preparado el Día de la Carrera. No levantarte temprano, o desayunar apropiadamente…incluso dedicarle unos minutos a darle aire a las ruedas de tu bicicleta. Siempre hacé un checklist de todo lo que necesitás la noche o el día anterior.

4. Tenés que entrenar las transiciones! Parece algo muy simple sacarte el traje de neoprene y calzarte el casco…pero muchas veces son los minutos de las transiciones los que nos separan del tiempo que buscábamos.

5. No saber las reglas de la competencia. Desde el drafting, hasta los protocolos de las transiciones. Tus tiempos pueden ser enterrados por las penalidades de los oficiales de carrera.

6. No saber cómo cambiar una cubierta. Aprendemos solamente cuando nos pasa, pero que pasa si sucede por primera vez en una competencia?

7. Saltearte el puesto de hidratación. Si bien no son importantes en carreras cortas, si lo son en carreras de mitad y larga distancia.

8. Tomar grandes decisiones después de terminar una carrera. Muchas veces, sin importar como nos fue, y tomados por las emociones, decidimos una u otra cosa…Dejar todo o Anotarte para un nuevo Mega Desafío!

9. Trabajar en la velocidad en vez de la resistencia. ¿De que sirve ganarle a todos tus amigos en velocidad todos los entrenamientos cuando no podés mantener el ritmo en una carrera?

10. No recuperarte apropiadamente.

11. Llegar al día de la carrera con equipamiento que NUNCA probaste antes. Ni se te ocurra probar el nuevo par de zapatillas que te regalaron para tu compleaños, o el nuevo trisuit. Podés sufrir paspaduras y dolores nuevos.

12. No hacer el calentamiento apropiado previo a la competencia.

13. No conocer el circuito. Parece algo simple, pero uno debe saber las entradas y salidas de las transciones. Los puntos de referencia, los puestos de hidratación, las bajadas, curvas y subidas.

14. Dedicarle más tiempo a la disciplina en la que sos bueno. Si sos como yo y te gusta correr y evitás la pileta, es muy probable que el día de la carrera, cuando llegues a la última disciplina, la hagas cansado porque no preparaste bien el nado y/o la bici. Hacéle caso a tu entrenador, el conoce -o debería- el tiempo, volúmen y equilibrio que necesita cada uno de los deportes que componen el Triatlón.

Por Gonzalo Gamen