Una vez que hemos tomado la decisión de ponernos a plan y de bajar unos kilitos, pensamos que una de las cosas que más nos va a costar es empezar a ir al gimnasio. Pero, te equivocas, no es empezar, sino coger la rutina de hacer deporte.

¿Sabías que más del 50 % de deportistas que se apuntan al gimnasio o que empiezan a ejercitar su cuerpo por primera vez lo dejan a los 6 meses?

Los primeros días, incluso, estás muy motivado, te has concienciado de que empiezas una nueva etapa y que eres lo suficiente fuerte mentalmente para conseguir tus metas. Pero, ¿cuánto tiempo dura esa motivación? Conforme pasa el tiempo y vas avanzando en el entrenamiento, muchas veces esa motivación va disminuyendo, lo que te puede llevar a dejar por completo el deporte.

Tranquilos, esto no tiene por qué pasarte si le pones remedio. Existen unas estrategias de motivación que si las aplicas diariamente, tu mente se hará fuerte y no se rendirá tan fácilmente.

La motivación es el pilar fundamental tanto para conseguir nuestras metas profesionales como para conseguir nuestros objetivos personales, situando el ir al gimnasio dentro de estos objetivos. Entonces, ¿qué podemos hacer para aumentar nuestras ganas de ir al gym?

Ser conscientes de la importancia de estar motivados

Sin duda, lo que marcará el rendimiento del entrenamiento será el estado de ánimo y la persistencia,  por lo que deberás llevar un fuerte control de tu mente para no desistir y seguir luchando hasta donde quieres llegar.

Con esto quiero decir que existen elementos externos a la actividad física que influyen en tu estado anímico y que puedes controlar y cambiar para conseguir de forma realista tus objetivos.  Y uno de estos factores externos es la alimentación.

 

Pequeños trucos para no desistir

Cada persona debe conocer qué es lo que le motiva y una vez que lo asimila, debe aplicárselo y decirse así misma lo importante que es para ella no rendirse y conseguirlo.

Te ayudaré con algunos trucos que a mí me han funcionado:

 

  1. Cuenta atrás

Te motivarás mucho más si en cada repetición, cuentas al revés. Si son 20 repeticiones, empieza por el 20 y no por el 0. Aunque parezca que no, es una táctica que te ayudará a ver antes la meta.

 

  1. ¡Ponte los cascos!

La música es un gran recurso que puede en cuestión de segundos alegrarte en un día malo. Además, cualquiera puede conseguir un reproductor de música por un precio bajo y meter en él toda la música que te guste y te motive.

Como sabes, muchas actividades deportivas como Zumba o Aerobic utilizan el ritmo de una canción para subir o bajar la intensidad del ejercicio. Pero si no te gustan las clases y prefieres ir a tu rollo, debes saber que existe una aplicación para Android, Blackberry o iPhone que se llama RadioGym.

Tiene nueve canales y se divide en tres categorías: lento, medio y rápido. Por lo que el deportista podrá elegir la categoría que desee, en función del tipo de entrenamiento e intensidad que quiera.

 

  1. Fíjate objetivos a corto plazo

Algo fundamental para no desmotivarse y tirar la toalla es fijarse objetivos a corto plazo. En el momento que alguien ve resultados en poco tiempo, aprecia el esfuerzo que ha puesto, se siente fuerte y motivado para seguir cumpliendo otros objetivos y así hasta cumplir objetivos a más largo plazo.

Y recuerda: no te compares con nadie, tú y solo tú sabes cuáles son tus límites, a dónde quieres llegar y qué estás dispuesto a hacer.

 

  1. Piensa en el gimnasio como un momento de ocio en tu vida

Si te has planificado ir tres veces en semana al gimnasio, estaría bien que fueses siempre a la misma hora para hacer de ello un hábito.

Asimismo, es importante que no lo tomes como una obligación, míralo como el momento de romper con el estrés de tu jornada, de sentirte bien contigo mismo y de disfrutar. Así que intenta no exigirte demasiado porque te costará el doble y no te divertirás.

Autora: Edith Gómez, editora @ gananci.com