Para muchos, vivir su vida al máximo se traduce en dedicarse por completo al triatlón.

Pues, tal como indica Gananci, hay maneras en las cuales podemos mirar nuestro corazón y nuestra vida para que empiece a cobrar sentido.

Para el triatleta Víctor del Corral, tal vez esta ha sido su experiencia, ya que se ha dedicado a escribir un libro en el cual todos aquellos que se decanten por esta práctica pueden empezar a leer para aprender más y tener un mejor rendimiento.

En este libro, del Corral, comparte una serie de puntos clave, o mandamientos que debe poner en práctica todo triatleta.

Los mandamientos para un triatleta

Las sugerencias que planteamos en el siguiente artículo, provienen desde la línea propuesta por del Corral, propuestas en su texto Triatlón para Dummies, en el cual se indican algunas

  • Aceptar la adaptación gradual: esto indica que, así como en otras disciplinas se aprende desde lo básico, el triatleta no puede tener pretensiones de llevar a cabo una práctica similar a quien ya tiene tiempo entrenando. En tan sólo pocas semanas una persona que apenas se inicia no debe tener expectativas que no se ajusten a la realidad, ya que de intentar llegar a estas estaría en el riesgo de padecer por sobreentrenarse, e incluso podría lesionarse. Del corral sugiere no sobrepasar el 10%, en cuando a la carga de entrenamiento semanal. Este mandamiento de la adaptación gradual es aplicable para las disciplinas que conforman el triatlón, inclusive para el entrenamiento en el gimnasio.

 

  • Consulta con un especialista: que pueda asesorarte para que te proveas de implementos, que estén hechos a base de un buen material. Si no te piensas dedicar de lleno a esta práctica, tal vez no sea conveniente que gastes mucho dinero en una bicicleta. Sin embargo, en cuanto a los trajes, y muy en especial las zapatillas, se recomienda que se realice una inversión que pueda garantizar que vas a encontrarte bien, sin experimentar ninguna molestia como consecuencia de unas zapatillas de baja calidad.

 

  • Integrar el descanso: como parte de la rutina de entrenamiento, ya que de ello depende el poder tener un mejor rendimiento, en la medida que el cuerpo pueda adaptarse a unos nuevos niveles de exigencias. De no descansar el tiempo necesario, entonces se le estaría restando al cuerpo el tiempo que este requiere para estar bien, lo cual terminaría por en un estancamiento. Es necesario observar las señales que envía el cuerpo, para poder ajustar el entrenamiento, y si es posible bajar el nivel, puesto que de lo contrario se correría el riesgo de padecer a causa de sobreentrenamiento –tal como hemos mencionado en el primer punto- y experimentar molestias, tales como inconvenientes para dormir en la noche, resfriados, malestar estomacal que parece no mejorar, cansancio, entre otros. Como puedes ver, descansar no implica pérdida de tiempo. Al contrario, es permitirle al cuerpo recuperarse para poder trabajar mejor.

 

  • Acudir a revisión médica: a fin de conocer cuáles son las zonas de entrenamiento del cuerpo, y determinar la frecuencia cardíaca bajo la cual se debe trabajar. Esto ayudará a que no se haga un mal uso del esfuerzo y del tiempo.

 

  • Aprender a manejar una buena técnica: para tener una mejor eficiencia, ahorrar energía y realizar menos esfuerzo. Es importante aprender una buena técnica para las tres disciplinas y para ello se sugiere tomar un curso para perfeccionarse, así como seguir las sugerencias de los técnicos. Esto sin duda marcará la diferencia, especialmente en natación.

 

  • Mejorar la fuerza: lo cual también es necesario para diferenciarse, ya que el poseer una musculatura fuerte, implicará que los tendones y las articulaciones poseen más resistencia y los riesgos a padecer lesiones serán mucho menores. Para ello, se recomida acudir al gimnasio y seguir el entrenamiento adecuado, sin descuidar la potencia, incluso cuando el mayor trabajo será aeróbico.

 

En el texto mencionado, también es posible encontrar otros mandamientos, así como otros detalles sobre esta práctica. No obstante, el autor no desestima un factor que es sumamente importante, pese a todo el esfuerzo, tal como lo es el poder disfrutar.

El esfuerzo para superar los propios límites también significa que el deportista disfruta lo que hace, y encuentra motivación y sentido en ello.

Así como los entrenamientos y la competición son elementos importantes, de igual modo lo es poder disfrutar, lo cual va mucho más allá de sentirse bien consigo mismo por una cuestión de ego. Por ello, cada día que vayas a entrenar corriendo, por ejemplo, jamás olvides el deleite de sentir el aire en tu rostro y llenar tus pulmones de aire, tomando una bocanada de felicidad basada en lo que haces.

Por Edith Gómez, editora @ gananci.com