Dos corredores y un oficial del Standard Bank IRONMAN 70.3 de Sudáfrica interrumpieron su carrera para rescatar a dos bañistas a punto de ahogarse que se encontraban pegados al circuito de la carrera.

El oficial de carrera, Ross Murray, de 21 años, y los atletas Martín Potgieter, 37 años y Dylan Hartwig, de 21 años, no dudaron en dejar la competencia para ayudar a rescatar a los dos jóvenes.

Murray cumplía con sus deberes de ofical de carrera cuando vio a dos jóvenes jugando en la orilla del mar, hasta que momentos después los vio que estaban siendo arrastrados hacia el mar, gritando por ayuda.

Después de haber servido como un socorrista voluntario en la escuela, se despojó de su ropa y nadó 30 metros en el mar para rescatarlos.

Mientras que Potgieter, ya en la etepa de los 21 kilómetros a pie, oyó las llamadas de auxilio y se dio cuenta que tenía que ayudar. Hartwig se unió al rescate.


Se las arreglaron para conseguir apuntalarlos de forma segura, y una vez fuera del agua -casi veinte minutos después-,  los triatletas completaron el evento con éxito.

Fueron elogiados durante una cena de gala después del evento.