Siempre hemos dado por hecho que el trabajo aeróbico continuo es el más saludable y que conseguía una mayor quema de grasa o que los triatletas disponían de los corazones más saludables, sin embargo la fisiología del ejercicio y ciertas evidencias científicas nos muestran conclusiones muy diferentes, como las extraídas de los siguientes dos artículos.

1) Infarto de captación tardía de gadolinio: Prevalencia, Diseño, y pronóstica Relevancia en corredores de maratón

Radiology (2009). Enlace: http://pubs.rsna.org/doi/10.1148/radiol.2511081118

2) Disfunción ventricular derecha inducido por el ejercicio y la remodelación estructural en los atletas de resistencia. European Heart Journal (2011). Enlace: http://eurheartj.oxfordjournals.org/content/early/2011/12/05/eurheartj.ehr397

Quizás es hora de plantearse un cambio en los criterios tradicionales de entrenamientos:

  • Si piensas que correr largas distancias y prepararse Ironmanes es lo mejor para tu corazón, la ciencia nos demuestra que no es así, y que puede llegar a ser perjudicial.
  • Si dabas por hecho que los corazones de los triatletas de larga distancia eran los más saludables, hay que decir que aquellos deportistas que incluyen grandes volúmenes de entrenamiento semanal muestran indicios de degeneración coronaria con tres veces más frecuencia que los no deportistas.
  • Existe un consenso basado en la evidencia de que el entrenamiento de alta intensidad en intervalos, que normalmente requiere periodos de alta intensidad durante pequeños periodos de tiempo comparado con el ejercicio cardiovascular convencional, resulta más eficiente.
  • El músculo cardiaco se ve muy comprometido y sometido a un elevado estrés cuando se le demanda mayor energía y capacidad de bombeo durante largos periodos, sin embargo con los periodos de alta intensidad pero de corta duración el corazón no llega a este estado de exigente, cuestión demostrada en pacientes con afecciones cardíacas, ya que no se llega a la falta de oxigeno y asombrosamente el riesgo de ataque cardiaca es menor.
  • Teniendo en cuenta que el gasto cardiaco consigue su máximo valor a intensidades sobre el 80%, ya que al aumentar la frecuencia cardiaca a rangos muy elevados no se permite el llenado completo de cavidades cardíacas, podemos decir que si el objetivo no es el alto rendimiento sino una mejora de la función cardiaca con las mejores adaptaciones, lo ideal es mantenerse en un margen donde se consiga la máxima expresión de trabajo del corazón en distensibilidad.
  • Intensidades de trabajo sub-máximas entre el 70 y 80% son más que suficientes para este objetivo, superar estas intensidades no resultará rentable para la salud de[músculo cardíaco.

 

Como conclusión, podemos decir que el trabajo aeróbico también tiene inconvenientes y quizás sea el motivo de darle algo más de importancia a las sesiones de carácter interválico.

 

Espero que este artículo te sirva para reflexionar que más no siempre es sinónimo de mejor.

 

 

Por MIGUEL ÁNGEL RABANAL SAN ROMÁN

Miguel A. es titulado universitario en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. Experto en Dietética y Nutrición Human. Postgraduado en Masaje y Osteopatía en Pekín por la Asociación Médica China. Entrenador Superior de Atletismo, Natación, Ciclismo y Triatlón. Director de las Escuelas de Running y Triatlón “Intelligent-Interval” con sedes por toda España. Asesor-Redactor de varias revistas españolas de prestigio como Sport Life o Sportraining, y también de varias web deportivas de triatletas y corredores. Marcas personales: 31 min. en 10 km, 1 h 10 min. en medio maratón, 2 h 32 min. en maratón, sub-2h en triatlones olímpicos y 4 h 21 min. en medio IronMan.

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