¿Alguna vez te preguntaste en qué pensar mientras corrés?

Por lo general cuando vamos con amigos o nuestro grupo de entrenamiento, es más fácil, vamos escuchando a alguno o incluso contando alguna anécdota, su día, etc..

Pero durante los entrenamientos de calidad, o incluso cuando buscamos un tipo de rendimiento específico, haciendo especial énfasis en el ritmo, permiténdonos poca o ninguna distracción. Podemos llegar a suponer que el intento de conseguir cierta mejora, puede llegar a depender, en alguna manera de lo que estemos pensando durante el desarrollo de la prueba.

Sobre este tema existen ciertos estudios acerca de qué pensaban los corredores de maratón mientras corrían. Por un lado los corredores de elite, ellos prestaban atención a su cuerpo -pensamiento asociativo-, sentimientos y sensaciones; aparición de molestias, respiración, cuestiones tácticas, motivación, etc. . Es decir que corrían leyendo sus cuerpos (Morgan y Pollock).

Y por otro lado, los corredores como nosotros, amateurs, los que corremos porque nos gusta, que preferimos -en la general- un pensamiento opuesto: la Disociación.

Básicamente consiste en correr pensando en cosas de la vida cotidiana, que nada tiene que ver con el deporte: trabajo, familia, negocios, proyectos, etc. …cualquier cosa que nos permita olvidar molestias, dolores o sufrimiento pero fundamentalmente nos evita el aburrimiento!

Ahora bien, frente a estas dos estrategias, habría que ver si una o la otra son más eficientes para el rendimiento, partiendo de la siguiente base: si los corredores de elite usan el pensamiento Asociativo, éste debe ser más eficiente.

Sin embargo, en varias pruebas efectuadas en diversos tipos de corredores (5 utilizando una estrategia y otros cinco utilizando la otra)  en 10 series de 1000 mtrs. y el resultado en términos de rendimiento fue favorable para el pensamiento de Asociación.

Generalmente se puede concluir que en competición los de mejores marcas tienden a asociar y lo de peores tiempos, a disociar, si bien, cuando se entrena, la tendencia general es a la disociación. Los corredores de menor nivel, cuando se encuentran mal, tienden a disociar, a olvidar el dolor, mientras que los de élite, se pueden permitir el lujo de asociar, aunque sufran.

En otras pruebas paralelas a las mencionadas se ha llegado a demostrar cómo el uso de una u otra estrategia modifica la percepción del esfuerzo, ya que las disociativas tienden a disminuir la sensación de fatiga, mientras que las asociativas, incrementan dicha percepción; aunque es verdad que no se llegaron a encontrar diferencias en los parámetros cardiacos, por el uso de una u otra.

Podemos concluir indicando que si rodamos, entrenando a un ritmo cómodo y queremos pasar el rato corriendo por correr, sin centrarnos mucho en la carrera y pensar en otras cosas, obviamente, la disociación es la estrategia adecuada; mientras que si deseamos correr a un determinado ritmo, que nos suponga cierto nivel de esfuerzo, para cumplir nuestros objetivos, deberemos usar una estrategia asociativa.

En la práctica, debido a la larga duración de las competiciones de maratón (habitualmente entre tres y cuatro horas, para corredores amateurs), se usan ambas, en función de distintos factores, como el tiempo, la posición, el estado del corredor o la motivación, aunque como se ha visto sobradamente, el rendimiento mejora con la asociación.

Y vos, en qué pensás?