La vida es complicada, y siempre deseamos tener más tiempo. Entre la familia, el trabajo y los compromisos sociales, puede ser difícil encontrar tiempo para entrenar para un triatlón.

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La buena noticia es que no es necesario entrenar todos los días para estar listo. Mejor aún, podés estar listo para un triatlón de distancia olímpica en tan sólo 10 semanas.

 

La planificación es una parte esencial de una exitosa carrera de triatlón, y es aún más importante cuando se tiene una familia. Tener un plan de antemano hará que sea más fácil comunicarte con tu familia acerca de tus objetivos y te permitirá programar otros compromisos alrededor de las próximas carreras. También es importante ser flexible y estar dispuesto a poner a veces te entrenamiento en un segundo plano para concentrarse en los eventos familiares que se presentan.

El entrenamiento para un triatlón cuando se tienen niños, puede resultar un reto, pero es muy gratificante. A través del compromiso con los entrenamientos y la participación en las carreras, les estás enseñando a tus hijos lecciones muy importantes sobre el espíritu deportivo y la perseverancia.

Éstas son algunas de las sugerencias para ayudarte a equilibrar la vida familiar con los horarios de entrenamiento:

 

Establecer metas realistas
Es importante asegurarse de que los objetivos sean realistas. Con una familia, esto significa ser flexible, tal como el cambio de un día de descanso de vez en cuando o dejar algún etrenamiento colgado para estar allí con tu familia.

 

Al establecer metas, tenés cuántas horas a la semana podés comprometer a los entrenos y anotarte en una distancia de carrera que se correlacione con la cantidad de entrenamiento que podés poner en esto. Es decir, en vez de correr un Ironman, podrías anotarte en Sprint, pero para ello tenés que ser muy sincero con vos mismo.

 

Un objetivo importante del entrenamiento es mejorar tu nutrición. Una buena nutrición produce mejores resultados finales, como más energía, motivación y tiempos más rápidos.

 

Entrená en cualquier oportunidad que tengas
Cuando tenés un trabajo estable y una familia con ciertas rutinas, tenés que ponerte creativo. Temprano por la mañana es un buen momento para conseguir un entrenamiento, sobre todo en el verano, así evitás el calor; además tenés que buscar un horario donde todos duermen. Si no sos de la mañana, considerá ir en bicicleta a trabajar o tratar de exprimir un entrenamiento durante tu hora de almuerzo.

Otra opción, si la tenés, es trabajar desde casa. Podés configurar una bicicleta en el rodillo, mientras que los niños ven una película o terminan sus tareas. El entrenamiento con pesas también se puede completar en casa, lo que te permite estar cerca de tu familia sin dejar de cumplir tus objetivos de triatlón.

 

Involucrar a su familia en tus entrenamientos

Aquí hay un par de opciones sobre cómo incorporar a tu familia en tu formación:

Un cochecito es una gran inversión que te permite llevarlo y empujarlo a lo largo de carreras. O, si tus hijos tienen la edad suficiente, podés anotarlos en clases de natación o una clase de baile y hacer ejercicio al mismo tiempo que ellos. Con la participación de tus hijos en tu formación, moldeas un gran ejemplo de cómo vivir una vida saludable.

 

Tené en cuenta que las actividades de entrenamiento cruzado, como el fútbol o el esquí, se considera dentro del entrenamiento y se puede involucrar a toda la familia!