Por Alejandro Filardi*.

Hoy es ya habitual en muchos pelotones escuchar hablar de fitting, un término que alude a la postura correcta sobre la bicicleta. La palabrita parece haberse instalado como una moda. Pero ni bien recorremos un poco de mundo encontramos que en Europa y Estados Unidos cada vez mas tiendas de bicicletas ofrecen este servicio, lo que nos da el indicio de la importancia del fitting en el ciclismo actual, tan competitivo en la tecnología de las bicicletas, los entrenamientos específicos y la nutrición deportiva. En ese nivel, el fitting ya se instaló como un servicio imprescindible para la alta competición y esta tendencia viene ingresando rápidamente al cicloturismo, ya que nos ayuda a prevenir lesiones y contracturas, mejorando nuestro desempeño en hasta un 12%.
En el fitting existen hoy dos servicios bien diferenciados, el Basic Bike Fitting, destinado al cicloturista o deportista amateur, y el Fitting Test, exclusivo de los deportistas competitivos.

Basic Bike Fitting

Esta variante del fitting permite conocer la correcta altura del asiento y la distancia del asiento al manubrio, lo que nos aporta una mayor comodidad sobre la bicicleta, evitando lesiones articulares y musculares. Este servicio se realiza en pocos minutos, en una bicicletería, ya que se obtiene tomando dos medidas en el módulo de basic bike fitting, las cuales se transfieren al software online con otros datos. El informe se emite en el acto y la transferencia de las medidas a la bicicleta se realiza en el momento. Se trata de un servicio que no demora mas de 15 minutos.

Fitting test

El fitting test es el servicio profesional realizado por un técnico en fitting que evalúa totalmente al atleta, llevándolo a obtener un mejor desempeño en las competiciones, logrando que mejore su perfomance, comodidad y maniobrabilidad, evitándole lesiones en las articulaciones de las rodillas, tobillos y cadera, reduciendo las contracturas musculares en el trapecio, cuello, hombros posteriores, tríceps y lumbares, mejorándole la aerodinámica y llevándolo a una actividad más placentera en los entrenamientos de fondo.
En el mercado existen diferentes formas para brindar este servicio, pero las tendencias actuales se inclinan por las realizadas con softwares específicos, que evitan errores en los cálculos. Estos softwares poseen mayor cantidad de variables que los que sea realizan manualmente, incluyendo todos los datos necesarios para un buen fitting test.
La concreción de este fitting test demora de una hora y media a dos horas, ya que se necesita recoger una gran cantidad de datos para lograr precisión y que los resultados mejoren la perfomance del ciclista.
Habitualmente los datos necesarios son:
– Altura del atleta,
– largo de entrepiernas,
– largo de metatarsos,
– altura de la suela de la zapatilla más la cala,
– índice de flexibilidad,
– largo y alto del cuadro,
– ancho del manubrio,
– largo del stem,
– largo de palancas,
– distancia de los entrenamientos y competiciones,
– tipo de terreno de entrenamiento y competición,
– sexo,
– edad,
– especialidad,
– interés (competitivo o cicloturista,
– nivel (pro – amateur – cicloturista).
Ingresados esos datos se obtienen cuatro medidas:
– Altura del asiento,
– retraso del asiento,
– distancia asiento manubrio y
– diferencia de altura del asiento al manubrio.
Con las medidas correctas, el técnico ubica la bicicleta en un rodillo, alineando la altura de la rueda delantera con la altura de la trasera, permitiendo ubicar así la bicicleta en una posición neutra, para utilizar los niveles y plomadas. Luego realiza imágenes fotográficas de cómo está ubicado actualmente el ciclista.
A continuación se inicia la transferencia de las medidas a la bicicleta en un orden predeterminado, orden imprescindible para lograr un resultado óptimo.
Finalizada la transferencia se ubican correctamente las trabas de las zapatillas, para lograr la máxima eficiencia en la transferencia de la fuerza sobre los pedales. La ubicación correcta de las trabas es un punto muy importante, teniendo presente que una posición demasiado adelantada del pie sobrecargará al tendón de aquiles y una posición demasiado atrasada tensionará demasiado los músculos gemelos y soleo.
Con un elemento de medición se verifica el paralelismo de las trabas con las palancas, y en una corrección final se verifica la correcta acción del músculo cuádriceps en la transferencia de la fuerza según el largo del fémur del deportista.
Transferidas todas las medidas correctamente, el técnico toma nuevas muestras fotográficas y fílmicas para su archivo, las cuales también son enviadas al deportista.
Por ultimo, con el deportista sobre la bicicleta, resta evaluar su estilo de pedaleo para realizar los últimos ajustes, verificando si su pedaleo es con el talón elevado, paralelo al piso o hacia abajo y si la separación de las zapatillas en relación a las palancas coincide con las articulaciones de las rodillas, para no producir tensiones laterales y comprometer los ligamentos.
Luego se ubican correctamente los mandos de frenos, con el objeto de evitar el síndrome del túnel carpriano.

Cuándo hacer un fitting

El basic bike fitting se recomienda hacerlo siempre que compremos una bicicleta o estemos realizando la actividad con una frecuencia de una a dos veces semanales. En base a mi experiencia con más de 530 fitting realizados, este test es conveniente realizarlo al inicio o durante la pretemporada, después de un objetivo o a más de 60 días previos al objetivo. Es que que la adaptación a la modificación de las medidas podría comprometer la masa muscular y las articulaciones en los grandes esfuerzos, tomemos en cuenta que una variación de cinco milímetros en la altura del asiento necesita una semana de entrenamiento sin trabajos de carga, ya que en caso contrario estaríamos comprometiendo el tendón de aquiles.

 

*Alejandro Filardi es la máxima autoridad argentina en fitting, titular además de la empresa CTS, un nuevo concepto de entrenamiento guiado por Internet que ha logrado resultados sin precedentes en los últimos años. Info: alejandro@cts.filardi.com.ar,www.cts-filardi.com.ar.