Falta muy poco para el Ironman World Championship, y los ojos están puestos sobre el campeón de 2015 y 2016, Jan Frodeno.

También se especula mucho con otros nombres: Sebastian Kienle y Patrick Lange.

Pero hay un hombre que no guarda el perfil conservador de cualquier triatleta; no le fue bien el año pasado en Kona, pero dos semanas más tarde marcó un nuevo récord en el IM de Arizona: Lionel Sanders.

 

Los récords son para romperlos

COmo decíamos, Sanders, es el hombre que rompió la el réocrd para la distancia larga, cuando terminó el IM de Arizona 2016 en 7:44:29. Rompió la marca previa de Marino Vanhoenacker’s de 7:45:58 que había establecido en el Ironman de Austria en 2011. Sin embargo, Tim Don rompió el récord de Sanders este año en Florianópolis: 7:40:23.

Frodeno todavía guarda el récord en esa distancia en eventos fuera de la franquicia Ironman: 7:35:39 en el Challenge de Roth.

De Drogadicto a Campeón Serial

Sander empezó su carrera como triatleta mucho más tarde que Frodeno. Mientras Frodeno hizo que su nombre sonara durante los Juegos Olímpicos de Beijing, Sanders aún peleaba contra sus antiguos malo hábitos: cocaína y alcohol. No fue sino hasta el 2013 que empezó a ganarle a los pros que ya estaban consolidados en el circuito.

En Septiembre de 2013, Sanders ganó su primer carrera como profesional: IM70.3 en Muskoka, Ontario.

Las victorias de Sander, 2013-2017

Lionel Sanders ha estado ganando varias competencias, la más reciente, Penticton ITU de larga distancia en agosto.

Otras victorias incluyeron el Ironman 70.3 Oceanside de 2016 y 2017, el Challenge Family en 2017, Ironman Texas 70.3 2016, Ironman Florida 2014 y Ironman 70.3 Buenos Aires. Once primeros lugares en once eventos en 2013, la misma cantidad de eventos completados ese año; es decir 100% de efectividad.

Que no te despisten sus derrotas en Kona

A pesar de haber llegado en la 7ma. y 29na. posición en sus dos participaciones en Kona, su continuo ascenso como atleta lo han convertido en un peligroso rival para Frodeno.

Sanders se ha convertido en símbolo de evolución y poder de autosuperación.

Parece que la receta de Sanders le ha rendido frutos: “Desde mi experiencia, no hay límites, solo nosotros podemos crear o imponernos un techo. Yo planeo invertir toda mi carrera como triatleta testeando esa hipótesis”.