“La curiosidad de ‘Where is the limit?’ es que los grandes triatletas nos detestan porque consideran que si alguien dice que no ha encontrado su límite es que no se ha esforzado lo suficiente.

Josef Ajram vuelve a plantear en una entrevista concedida a la Agencia EFE la mala relación que sostienen los triatletas de elite con la filosofía que plantea con su proyecto ‘Where is the limit’, una marca que busca adeptos bajo una filosofía de superación.

Ajram es criticado por muchos triatletas por su escaso nivel competitivo y le ven como un puro producto de márketing. Bien trabajado como demuestran estas nuevas declaraciones que el ultrafondista saca con una clara intención mediática y un efectivo impacto. Ajram es más una persona que se marca retos y sabe venderlos de manera onerosa, algo que no tiene nada que ver con una vertiente competitiva en la que se busca ganar a competidores. Ajram se reta a sí mismo y ha sabido vender ese reto e inspirar a muchos deportistas populares.

“La curiosidad de ‘Where is the limit?’ es que los grandes triatletas nos detestan porque consideran que si alguien dice que no ha encontrado su límite es que no se ha esforzado lo suficiente. Es un debate que me sorprende de esta gente de tanta calidad, pero al final somos seres humanos y no vamos a estar de acuerdo en todo”, razona.

Ajram se refiere a triatletas de talla mundial como Raña o Gómez Noya como “la élite de la élite. Es gente increíble, auténticos ejemplos de constancia, calidad, perseverancia, admirados mundialmente”.

Sin embargo, matiza que en su caso, “no han llegado” a ser un “espejo” en el que mirarse porque “el único” que ha tenido en su vida ha sido Miguel Indurain. Pero reconozco que gente como Gómez Noya o Iván Raña son un espejo para los más jóvenes”. Ajram les define, sin embargo, como “odiadores” de ‘Where is the limit?’. Con Gómez Noya nunca he hablado; con Raña, sí. A él le he intentado hacer ver la importancia de que explique las cosas, porque uno de los problemas del deportista actual es que se olvida de que él o alguien de su entorno tiene que comunicar sus hazañas. Han de ser su agencia de comunicación y la red social les brinda esa posibilidad.

Él sí explota las redes sociales, salvo Facebook, de la que salió, como si se tratara de un valor bursátil, cuando empezó a sentir que le perjudicaba: “Facebook me ayudó a entender que las empresas no han de estar en todas las redes sociales. Debes estar en una red en la que puedas contestar a todo lo que te pregunten y expresarte tal y como eres. En Facebook, cada vez que ponía algo de mi profesión, no era bien aceptado. Entonces, quedaba la página de un deportista que no soy”, advierte.

Fuente: Eurosport y EFE