Dos semanas después de colgar la bicicleta tras finalizar la Vuelta a España, Alberto Contador contó cómo es su vida lejos de la bici.

 

 

“Estoy muy agradecido a la gente por el cariño y la despedida tan bonita que me han dado, te paran para decirte lo mucho que han disfrutado contigo y son cosas que te llenan. Son gente de todas las edades, y algunos se emocionan con ello”.

La decisión de la retirada ya la había tomado con tiempo a pesar de haber logrado una hipotética victoria en la Vuelta y pese a tener algunas ofertas importantes sobre la mesa.

Si hubiera ganado la Vuelta también me habría retirado. La decisión ya estaba tomada sin saber si me iba a caer en la etapa 5 o iba a tener un buen final o ganando la Vuelta o como fue con el Angliru. Había diferentes equipos interesados en que continuase, pero el tema económico era algo secundario” comentó.

Además agregó que “Podría haber seguido 2 o 3 años más, pero lo que yo quería era dejarlo al máximo nivel. Si no hubiera tenido el día de Andorra, habría estado luchando hasta la última semana con Froome pero ahora es hablar por hablar. A lo mejor habría sido una carrera más deslucida. Estoy contento con la carrera que hice y no lo cambiaría“.

El madrileño también valoró su actuación en la Vuelta, donde pese a no lograr el triunfo final dejó su impronta con varios ataques que dieron espectáculo en la carrera. Estoy más contento que otros años en los que sí que he ganado la Vuelta porque ha sido una carrera en la que he disfrutado muchísimo, he podido correr como he querido después de haber tenido el día malo en Andorra y he atacado cuando he querido. Ha sido la Vuelta que más he disfrutado en toda mi carrera“.

Contador también comentó cómo es su vida alejado de la bici: “En la bicicleta voy un poco más relajado, ya que estos días he tenido viajes y demás y apenas salí a rodar. No tengo la esclavitud de pesarme todos los días y ya puedo comer cosas habituales para la gente, como bolsas de patatas, bollos o pizza. Con estar 5 o 6 días sin bici ya me sube el peso al retener mucho líquido”.

La familia ya me había repetido varias veces que dejara el ciclismo, ellos viven las caídas de forma muy diferente. Mi padre lleva sin ver ciclismo 6-7 años. No vieron la etapa del Angliru, no es que no me quiera ver, es que siente mucha agonía con ello. Cuando ves caídas tienes respeto por la bajada. El día del Angliru tenía claro que quería ganar y bajando el Cordal no lo pensé y me fui con Pantano. Intento evitar los riesgos, peor vi gente que iba torpe en la bajada y lo probé”

Contador también comentó la tensión que se vive durante las carreras. “En la tele no se aprecia bien la tensión que hay en el pelotón con 200 ciclistas, hay codos, hay de todo, y hay muchas caídas. Cada día hay varias caídas. En el Tour todos los equipos se cayeron, y Nicolas Roche me dijo que del BMC se cayeron todos al menos una vez. Muchas veces es cuestión de suerte. Hay veces que vas delante y te caes, otras veces vas atrás y se le sale la cadena a un compañero y te caes”.

Contador destacó cuáles han sido sus mejores y peores momentos sobre la bicicleta. “Me quedaría con la entrada a Madrid, después de muchos momentos vividos. También me quedaría con una victoria en el Tour Down Under de 2005, después de volver del cavernoma cerebral que tuve y esa victoria también es muy especial. No me podía imaginar cómo iba a ser la despedida, pero la entrada a la Castellana, Cibeles, tu casa para ti solo… es muy bonito. Y mi peor momento fue el cavernoma que sufrí en la Vuelta a Asturias de 2004, eso cambió mi visión de la vida. Estaba en el hospital, veía diluviar y tenía ganas de salir a entrenar”.