El deportista se exige mucho, siempre va al límite. Nos exprimimos al máximo en nuestros entrenos y todo ello conlleva un gran desgaste. Por eso, para poder seguir adelante, hay dos factores claves: musculatura y alimentación.

El primero es evidente, sin una musculatura apropiada para nuestra práctica deportiva, las lesiones serán un gran dolor de cabeza para nosotros. Hay que ser conscientes de que invertir unas horas a la semana en realizar rutinas de fuerza y resistencia es un gran aporte para nuestro rendimiento. Da igual si corres, nadas o haces ciclismo, pasar por el gimnasio tiene que ser una prioridad.

Este punto nos lleva al segundo factor importante: la alimentación. Para mantener un tono muscular correcto no solo es necesario hacer ejercicios de fuerza, también es imprescindible comer de forma adecuada porque las proteínas juegan un papel fundamental en nuestro rendimiento.

Para mantener un tono muscular correcto no solo es necesario hacer ejercicios de fuerza, también es imprescindible comer de forma adecuada

El ingerir proteínas durante nuestras comidas, va más allá de ayudar a nuestra musculatura. Es, sin duda, la base de una alimentación sana y equilibrada. Tomar los clásicos batidos de proteínas es una opción, pero también lo podemos hacer de una forma más natural introduciendo alimentos ricos en proteínas a nuestra dieta.

coach deportivo empresarialEn primer lugar, necesitamos saber que las proteínas se dividen en dos grupos en función de su origen. Así, disponemos de proteínas de origen animal: huevos, aves, pescados, carnes y productos lácteos. Y de proteínas de origen vegetal: soja, frutos secos, champiñones, legumbres y cereales.

Ahora bien, fíjate en la siguiente lista:

Pescados:
Atún (23% de proteínas por cada 100 gramos de atún)
Sardinas en conserva (Las sardinas en conserva tienen un 22% de proteínas)
Bonito (Alimento que contiene un 21% de proteínas)
Cigalas, langostinos, gambas… (20,1% de proteínas)
Rape, salmón (El rape y el salmón son pescados que tienen un 19% de proteínas)
Bacalao (17% del Bacalao está formado por proteínas)
Merluza (La merluza tiene un 15,9% de proteínas)

Carnes:
Jamón serrano ( 30,5 gramos de proteínas por cada 100 gramos)
Pechuga pollo (Un 22,8% de proteínas se puede encontrar en la pechuga de pollo)
Fiambre de pavo (El fiambre de pavo es un alimento que contiene un 22,4% de proteínas)
Chorizo, jamón cocido (22% de proteínas tienen estos alimentos)
Carne de cerdo no grasa (La carne de cerdo no grasa tiene 21,2% de proteínas)
Carne de buey no grasa (21% de proteínas se puede encontrar en este alimento)
Filete de ternera (Proporciona un aporte de proteínas 20,7%)
Carne magra de vacuno (Alimento con un 20,7% de proteínas)
Pollo a la parrilla (20,6% de proteínas contiene el pollo a la parrilla)
Hígado (Este alimento tiene un porcentaje de 20,5% de proteínas)

Vegetales:
La soja contiene un elevado porcentaje de proteínas de alta calidad, casi 37 gramos de proteínas por cada 100 gramos de soja.
Lentejas (Las lentejas tienen un 23,5% de proteínas)
Guisantes (El 23% de cada 100 gramos de guisantes son proteínas)
Queso Roquefort (El queso roquefort es un alimento con un 23% de proteínas)
Queso de Cabrales (Un 21% de proteínas se puede encontrar en el queso de Cabrales)
Garbanzos (Estas legumbres tienen un 20% de proteínas)
Almendras (Las almendras tienen un 20% de proteínas)
Judías blancas (Estas legumbres contienen alrededor de un 19% de proteínas)
Pistachos (Los pistachos tienen un 17,6% de proteínas)

¿Te has fijado cuántas opciones hay? La lista es más larga, lo que demuestra que si nos concentramos en comer de forma correcta, podemos hacer 5 comidas al día entre las que haya variedad entre carnes, pescados y vegetales. Esto es más que suficiente para mantener nuestro tono muscular en forma. Una vez más, en lo natural está lo bueno. ¡Encuentra tu equilibrio con una dieta sana y equilibrada!

Autor: Santiago Ferrada

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