Son ya 9 años entrenando y compitiendo triatlón. Para algunos, los que empezaron compitiendo con los bañadores “Turbo”, seré un novato, y para los nuevos un triatleta experimentado. Me siento afortunado de haber logrado algunas victorias y algo de dinero (muy poco) compitiendo.

Lo que quizá no he valorado hasta ahora ha sido lo que me he encontrado por el camino. Después de hacer un repaso creo que lo más importante es con lo que “te encuentras” cuando eres triatleta.

Sin haber debutado te encuentras con personas que son tus nuevos amigos. Te unes a un club y sin darte cuenta tienes un nuevo círculo de amistades de todas las edades, aprendiendo lo que nunca habrías aprendido en otro lugar. Cuando te relacionas con triatletas te empiezas a mover en un clima saludable y de continuo crecimiento.

Siendo triatleta encuentras sin buscar. Te encuentras con tipos extraordinarios que te invitan a entrenar una semana en el paraíso, a tu futura novia montando en bicicleta o a un par de chicas ofreciéndote una entrevista de trabajo al terminar una competición. Se cruzan tantas personas extraordinarias en entrenamientos y carreras que no dejas de preguntarte… ¿te imaginas que nunca hubieses empezado con todo esto?

Sin buscarlo tampoco, te encuentras que tienes que dar soluciones a nuevos problemas. Organizar dinero, tiempo, logística, viajes, cuidar de tu salud…, casi sin quererlo te conviertes en un “experto” de todo ello. Desde que haces deporte de manera exagerada por “casualidad” tienes una mejor version de ti mismo, eres mejor en los estudios y en tu trabajo y hasta tienes mejor relación con los tuyos.

No solo es lo que te encuentras, sino lo que empiezas a sentir. Te sorprendes al estar hablando con la chica más guapa del triatlón, tú que has sido tímido. Te empiezas a sentir más valiente, más atrevido y a actuar con menos complejos. Te extraña encontrarte pedaleando bajo la lluvia sintiéndote tremendamente feliz. Desde que entreno triatlón la confianza en mí mismo ha crecido.

Cuando eres un chico de pueblo que se marcha a Madrid y empieza con esto del triatlón, lo que te encuentras a lo largo del tiempo es surrealista. Vas compitiendo por todo el país, entrenando y compitiendo con campeones del mundo. Te ves en alguna revista y te cuesta creer que la marca de bicis con la que aprendiste a montar te vaya a patrocinar. ¡Bendito día de otoño que me dio por entrar al Scarlatti!

Y cuando vas a buscar porque necesitas encontrar resulta que este deporte hace que todo sea menos complicado. Cuentas con más oportunidades por los contactos, experiencia y carácter que estas forjando, y si buscas más allá de la competición hasta te puedes encontrar una forma de ganarte la vida con todo ello.

Amo este deporte, me gusta entrenarlo y competirlo. Me siento orgulloso de ser un triatleta cuando miro atrás y veo cómo este deporte me ha cambiado. No me quiero imaginar cómo lo ha hecho con esos tipos que llevan un par de décadas, a los que han cruzado metas de ironmanes o a los valientes paratriathletas.

En este mundo lleno de súper deportistas te encuentras a personas con historias tremendas que te hacen reflexionar y creer que cualquier reto es posible. Son las historias que te gustaría contar a los que están pasando por una mala época o a los que dicen que no pueden superar algo. Lo que te encuentras detrás del triatleta es su mejor competición.
Para mí, sin duda, no se trata de lo que ganas ni tampoco de lo que logras como triatleta, sino de lo que “te encuentras” en esta “locura” de nadar, montar en bici y correr.

Primer post del año en “El 3er café”www.sportraining.com

 

El autor del articulo es Hilario Real; psicólogo y triatleta elite español viviendo en Australia. Hilario además es entrenador de triatlón, atletismo y natación. Puedes leer más en su blogwww.edlitamcoaching.com