Participar en una prueba cronometrada como la media maratón, no tiene que provocar ansiedad… Un enfoque metódico del día D permite sortear las trampas más evidentes con las que se encuentra el corredor.

Hasta la zona de salida :

Evaluá de manera muy precisa el tiempo de transporte necesario entre tu domicilio y la salida de la carrera. Optá preferentemente por el transporte público, siempre que sea posible. Si vas en auto, un lugar para estacionar ni muy lejos ni tan cerca, así evitás congestiones al momento de retirarte o que la calle siga cerrada por el circuito. Baño! Elemental!!!! Por las dudas, salí de casa con papel.

Visualizá exactamente la entrada de tu zona de salida antes del día D, para evitar el estrés inútil. No entres demasiado pronto: con quince minutos hay de sobra.

> En el interior de la zona de salida:

Realizá sin prisas los gestos importantes: atáte los cordones con un doble lazo bien ajustado a las zapatillas. Pero atención, no aprietes demasiado el empeine. Aplicá – si no lo has hecho ya previamente – una capa de crema anti-rozaduras en las zonas sensibles: axilas, interior de los muslos, entre pierna y tetillas (hombre).

Hidratáte si hay previstas temperaturas altas, pero no bebas de manera exagerada. Es preferible hacer pis justo en los minutos anteriores a la salida para vaciar totalmente la vejiga y evitar luego la molestia durante la carrera. Aunque este tema queda a discreción de cada uno.

> En el momento de la salida:

Esperá a que los corredores que están delante de ti se pongan en marcha. No te metas en la avalancha que a veces se forma y que entorpece la salida. Vigilá sobre todo para no caerte (o para no hacer caer a nadie). Corré algunos cientos de metros con los brazos separados para crear un pequeño perímetro de seguridad a tu alrededor. Intentá, lo más rápido posible, acomodarte a tu ritmo, pero que no cunda el pánico si al principio no lo conseguís. ¡21,1 km, son muchos kilómetros! Ya tendrás tiempo de recuperar los segundos que pierdas…

 

> Durante la primera mitad de la media maratón:

Intentá respetar tu plan de carrera. No te dejes llevar por la excitación que reina en los primeros kilómetros. Concentráte en tu técnica de carrera respetando las costumbres que hayas adquirido durante los entrenamientos. Si encontrás un corredor o un grupo de corredores que mantienen el mismo ritmo que vos, seguílos. Podés ahorrar un montón de energía si seguís dócilmente la marcha.

 

> Durante la segunda mitad de la media maratón :

Te quedan menos de diez kilómetros por correr. Si sos nuevo en la distancia, escuchá a tu cuerpo y no dudes en ralentizar el paso si las sensaciones ligadas al esfuerzo son realmente desagradables. Es lógico que jadees más o que aparezcan dolores musculares — sobre todo en las pantorrillas y los cuádriceps. No hagas nada que pueda impedir que llegues a buen puerto. Caminá si es necesario, pero no te detengas.

Ya está! Estás más cerca de la llegada.

Contános cómo fue!