Lo primero que hizo el nadador estadounidense fue probar el agua de la piscina del Estadio Acuático Olímpico, escenario donde tiene intención de ampliar su medallero, el más extenso de la historia (22 medallas, de las cuales 18 son de oro, dos platas y dos de bronce).

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Allí, junto al resto de componentes del equipo norteamericano de natación, dio una vuelta de reconocimiento para ver las instalaciones. Lo primero que hizo el equipo de EEUU fue colocar una bandera de su país en uno de los muros de la sala que albergaba la piscina de calentamiento. Allí se encontraban colgadas la de Alemania, Gran Bretaña, Canadá y China, expediciones ya instaladas en el complejo acuático.

Rápidamente se corrió la voz y Phelps se adueñó de la piscina olímpica acaparando todas las miradas y convirtiéndose en el principal protagonista. Justo después llegaron sus primeras brazadas de Río 2016. Luciendo un traje de baño ajustado con las barras y estrellas de su bandera en un estado de forma impresionante marcando un interminable número de líneas musculares, el nueve veces campeón Olímpico, primero calentó en la piscina de entrenamiento, para después probar la piscina principal.

El entrenamiento fue intenso para el combinado estadounidense, que primero utilizó el carril 5 de la piscina y posteriormente el 3, donde se ya encontraba su mayor estrella, Michael Phelps. El rey de la piscina se metió en el agua a las a las 14:20 horas y completó una sesión de 50 minutos de entreno aproximadamente. Fundamentalmente trabajó el estilo libre durante la primera fase para terminar practicando constantes entradas al agua.

Phelps será el abanderado de Estados Unidos

El nadador, además, fue eleccionado como portador de la bandera del equipo olímpico estadounidense en la ceremonia de apertura de los Juegos de Río de Janeiro, que se celebrará el 5 de agosto en Maracaná, según ha informado el Comité Olímpico de Estados Unidos.

“Me siento honrado de ser el elegido, orgulloso de representar los Estados Unidos y humilde por la importancia que supone llevar la bandera y todo lo que representa”, comentó Phelps tras ser elegido por el voto de los demás miembros del ‘Team USA’.

“En Sidney, sólo quería participar con el equipo. Para Atenas, quería ganar el oro para mi país. Ya en Pekín, quería hacer algo que nadie más hubiera hecho. En Londres, quería hacer historia. Y ahora, quiero caminar en la ceremonia de apertura, representar a Estados Unidos de la mejor manera posible y hacer que mi familia se sienta orgullosa. En esta ocasión, se trata de mucho más que medallas”, aseguró.

Phelps será el segundo nadador en dirigir a la delegación de Estados Unidos en la ceremonia de apertura de unos Juegos. El cuatro veces medallista olímpico Gary Hall Jr. ya portó la bandera de barras y estrellas en la ceremonia de apertura de los Juegos de Montreal’76.