El nadador estadounidense logró su título olímpico número 13 y superó a Leónidas de Rodas que tenía 12 y que completó la hazaña en el año 152 antes de Cristo.

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Un día nuestros hijos, nuestros nietos quizá, nos preguntarán, ¿Viste nadar a Michael Phelps? Y podremos contestar con un sí ensimismado y abriendo grandes los ojos. En vivo o a la distancia, para el caso es igual, vivimos el momento en que fue hilando finamente su leyenda.

Porque dentro de mil años, a la mejor un poco más, los libros de récords, seguramente, seguirán teniendo escrito su nombre.

La noche del jueves – con su triunfo en la prueba de 200 metros combinados- rompió uno que tenía más de dos mil años. Sí, una marca de los Juegos Olímpicos originales.

Se convirtió en solitario en el mayor medallista olímpico individual de toda la historia -sean los Juegos antiguos o modernos- .

Leónidas de Rodas en el año 152 a.C acumuló 12 títulos él solo, según detallan el diario estadounidense New York Times y la BBC.

En el año 164 a.C se coronó en las pruebas de stadion (alrededor de 180 metros), diaulos (casi el doble que stadion) y en la de hoplitódromo una carrera en la que se competía con casco, armadura y escudo.

Leonidas consiguió su marca en cuatro Juegos Olímpicos y lo completó a los 36 años, cinco años más tarde que Phelps.

Por si fuera poco, Michael se unió esa misma noche a otro grupo de inmortales a Al Oerter (lanzador de disco) y Carl Lewis (en el salto en largo) en ser los únicos estadounidenses en ganar un evento individual cuatro veces consecutivas. Historia antigua o historia moderna, Phelps tiene marcas para todos.