El domingo, en Pekín (10.15 en Argentina) se disputará la prueba que más expectativa genera del certamen que comienza hoy.

El veterano Justin Gatlin (1,85 metros, 81 kilogramos) , de 33 años, ha progresado tanto desde su regreso a las pistas tras cumplir su pena por dopaje, que su choque con el rey, Usain Bolt (1,96 metros, 92 kilogramos), en la final de 100 metros se ha convertido en el duelo más esperado de los campeonatos del mundo de Pekín.

A juzgar por sus marcas del año -Gatlin lidera con 9.74, Bolt sexto con 9.87-, el estadio pequinés de El Nido acogerá el 23 de agosto la final mundialista de pronóstico más incierto del último decenio.

Bolt se enfrentará en Pekín al reto más complicado de su carrera desde que se erigió en la máxima estrella del atletismo, pero en el pasado se ha visto ya en situaciones similares y siempre supo estar a punto en el momento justo.

Hace dos años una sombra de duda viajó con Bolt a los Mundiales de Moscú. Dos meses antes, en la Golden Gala de Roma, fue derrotado por Gatlin. Por una sola centésima, pero el norteamericano pudo presumir de ser el primero que batía al jamaicano en un año. Sin embargo, nadie inquietó a Bolt en la final de los Mundiales: batió por 8 centésimas a Gatlin, que había tomado la delantera en la primera mitad.

En 2012, el jamaicano se presentó en los Juegos de Londres con dos derrotas a sus espaldas, esta vez ante su compatriota Yohan Blake en los campeonatos nacionales, tanto en 100 como en 200, y en la hora suprema revalidó su triplete olímpico de Pekín.

Una lesión en la pierna izquierda obligó al ser humano más rápido de la historia (9.58 en 100, 19.19 en 200) a renunciar este año a los mítines de París y Lausana y a visitar nuevamente la consulta del alemán Hans-Wilhelm Müller-Wohlfahrt en Múnich.

Bolt tenía “la articulación sacro-ilíaca bloqueada, lo que restringe sus movimientos y crea una presión en la rodilla y el tobillo” según su médico personal.

Su marca de 9.87 en Londres, el 24 de julio, autoriza ya a pensar que Bolt está de regreso.

Gatlin, campeón olímpico en Atenas 2004, líder de la velocidad mundial en 2014 (9.77) y en lo que va de 2015 (9.74), ha pasado 59 controles de la Agencia Estadounidense Antidopaje desde que regresó a las pistas tras cumplir cuatro años de sanción por dopaje en 2010.

Este año, en el que lleva ya nueve controles de la USADA, además de los que pasa a petición de otras instituciones, ha mejorado sus marcas personales tanto en 100 como en 200 metros (9.74 y 19.57). Con 33 años, Gatlin está cada vez más rápido, más que en la época en la que se dopaba.

Otros grandes duelos para tener en cuenta

Hombres

1.500: Kiprop-Makhloufi

El campeón mundial frente al titular olímpico. El 30 de agosto, jornada de clausura en los Mundiales, reserva a los aficionados un suculento duelo entre el keniano Asbel Kiprop, que el 17 de julio se quedó a 69 centésimas del récord mundial, y el argelino Taoufik Makhloufi, que asombró en la final olímpica de Londres 2012.

La marca obtenida por Kiprop en Mónaco (3:26.69) y el margen superior a los dos segundos que le separó del argelino (3:28.75) convierten al keniano, que persigue su tercer título mundial, en claro favorito en Pekín.

La exhibición de Makhloufi en los Juegos de Londres le convirtió en blanco de sospechas de dopaje, pero nada ha podido probarse. Sus controles han arrojado siempre resultado negativo.

5.000: Farah-Kejelcha

La imagen de Mo Farah parece haber salido sin mácula del escándalo en que se vio envuelto su entrenador, Alberto Salazar, por supuestas prácticas de dopaje. El británico, indiscutible rey del fondo mundial con sus dobletes olímpico, mundial y europeo, ha publicado los resultados de sus análisis sanguíneos y la tormenta parece haber amainado.

Farah sólo ha corrido un 5.000 este año, el 9 de julio en Lausana, y ganó con una marca inexpresiva de 13:11.77 que le sitúa en el puesto 21 del ránking mundial del año, a cuya cabeza, con los 12:58.39 de Roma, está la nueva sensación del fondo, el etíope Yomif Kejelcha, que con 18 años recién cumplidos se ha erigido en la principal amenaza teórica para el británico.

Campeón mundial juvenil en 2013 y de los Juegos Olímpicos de la Juventud en 2014, Kejelcha ha irrumpido este año entre la elite del fondo. Su próximo reto será desbancar al imbatible Mo Farah.

Altura: Barshim-Bondarenko

El viejo récord mundial de Javier Sotomayor (2,45. Salamanca, 27.07.93) tiembla cada vez que el catarí Mutaz Essah Barshim compite en buenas condiciones meteorológicas. De momento está a solo dos centímetros, aunque este año su mejor salto es de 2,41 (Eugene, 30 de mayo).

La fragilidad física de su máximo rival, el ucraniano Bohdan Bondarenko, refuerza las opciones de Barshim, que fue tercero en los Juegos de Londres y segundo en los Mundiales de Moscú 2013, precisamente por detrás del ucraniano.

Bondarenko llega a Pekín tercero en el ránking con 2,37, superado no solo por Barshim (2,41) sino también por el chino Guowei Zhang (2,38).

Pértiga: Lavillenie-Holzdeppe

El 12 de agosto del 2013 Raphael Holzdeppe, un atleta de origen africano adoptado, a poco de nacer, por una pareja alemana, protagonizó la gran sorpresa de la tercera jornada de los Mundiales al batir al campeón olímpico, Renaud Lavillenie, que aspiraba a dar a Francia su primer título mundial en esta disciplina.

La escuela francesa de pértiga, que ha logrado seis medallas en campeonatos del mundo, no ha logrado todavía un solo título en Mundiales. A Renaud Lavillenie, plusmarquista mundial con 6,16 y líder del año con 6,16, le incumbe ganar el primero.

El francés tendrá en Pekín dos grandes adversarios: la ansiedad y Holzdeppe, que le sigue en el ránking de la temporada con 5,94. Tanto en los Juegos de Londres como en los Europeos, Holzdeppe había ganado la medalla de bronce coincidiendo con triunfos de Lavillenie.

Mujeres 

100: Fraser-Pryce/English Gardner

Shelly-Ann Fraser-Pryce, “el cohete de bolsillo”, logró en Moscú 2013 un triplete idéntico al de su compatriota Usain Bolt (100, 200 y 4×100). En Pekín, la velocista más grande condensada en el cuerpo más pequeño (152 centímetros de estatura), se propone repetir título. Domina la lista mundial con 10.74 y a sus 28 años se encuentra en plena madurez.

Entre sus rivales destaca English Gardner, subcampeona estadounidense, que se ha acercado mucho (5 centésimas) a la mejor marca de la jamaicana, y Tori Bowie, campeona de los “trials”, que ocupa el cuarto lugar de la lista del año con 10.82.

Como en el hectómetro masculino, la batalla Jamaica-Estados Unidos vivirá en Pekín su enésimo episodio.

200: Felix-Shipppers

Aunque sólo sea tercera en el ránking del año, los aficionados europeos sueñan con presentar batalla a las grandes potencias de la velocidad femenina (Jamaica y Estados Unidos) con la holandesa Dafne Schippers, sin rivales en el Viejo Continente pero con mucho por demostrar todavía ante las grandes.

Allyson Felix, tres veces campeona mundial, rodó por los suelos en la final de Moscú y ahora pretende coronarse por cuarta vez. Si compite Fraser-Pryce nadie le discutirá su condición de favorita y entonces el duelo entre la norteamericana y la holandesa sería por la medalla de plata.

Schippers, doble campeona de Europa, ha bajado su marca hasta los 22.09 y está tercera en una lista encabezada por Allyson, la única que ha bajado este año de los 22 segundos (21,98). La segunda mejor marca pertenece a otra estadounidense, Candyce McGrone (22.08).

1.500: Dibaba-Hassan

Por primera vez en los últimos años, la etíope Genzebe Dibaba ha logrado plasmar al aire libre las excelencias apuntadas en la campaña invernal. Su impresionante récord del mundial (3:50.07, Mónaco) la sitúan en la senda de su primer título a la intemperie, pues ya fue campeona bajo techo en 2012.

El principal obstáculo será una antigua compatriota, Sifan Hassan, holandesa nacida etíope, que el 17 de julio, en la misma carrera del récord mundial de Dibaba, arribó segunda con un tiempo de 3:56.05.

Sin más títulos que el europeo de 1.500, Hassan aspira a presentar batalla a la nueva plusmarquista y regalar una medalla al país que la acogió en 2008 cuando llegó como refugiada.

Altura: Chicherova-Beitia
La volatilidad en la altura femenina podría deparar que ninguna de las dos venciera en Pekín, pero la rusa Anna Chicherova, campeona olímpica, y la española Ruth Beitia, las dos primeras del ránking del año con 2,03 y 2,00, plantean un atractivo duelo entre veteranas.

Chicherova, nacida en Armenia hace 33 años, ha regresado a la elite tras su maternidad y se propone recuperar el título mundial cuatro años después de su victoria en Daegu.

Beitia, de 36, se mantiene en forma en esta su segunda juventud. En Moscú 2013 se colgó la medalla de bronce. Un nuevo podio colmaría sus expectativas antes de colgar las zapatillas el año próximo tras los Juegos de Río.

Triple: Caterine-Koneva

La colombiana Caterine Ibargüen se fue de los Juegos Olímpicos de Londres con la medalla de plata colgada y una notable marca de 14,80 pero derrotada por la kazaja Olga Rypakova, que saltó 14,98. Nadie ha podido derrotarla desde entonces, y acaban de cumplirse tres años de aquella final olímpica.

Ibargüen llega a Pekín con los títulos mundial y panamericano y 28 victorias consecutivas, invicta a lo largo de 36 meses y medio, aunque, curiosamente, segunda en la lista mundial del año, por detrás de la rusa Ekaterina Koneva, la única que este año ha superado los 15 metros en condiciones “legales”.

El 30 de mayo la colombiana venció en la reunión de Eugene pero sus espléndidos 15,18 metros no pudieron ser homologados porque el viento soplaba en a 2,1 metros por segundo en dirección favorable. Koneva fue segunda con 15,04 y, como el viento era legal (+1,7), domina el ránking del año.