Tras la confesión de dopaje de Lance Armstrong, el ciclismo vuelve a vivir este sábado un nuevo capítulo turbulento, debido a un comunicado emitido por varios ciclistas de épocas pasadas del conjunto holandés Rabobank.

“De 1996 a 2012, la formación Rabobank funcionaba con dopaje”, asegura dicha misiva, publicaada por el diario NRC Handelsblad basándose en el testimonio de una decena de personas, entre ellas el excorredor de la formación holandesa Thomas Dekker, el único que habló sin recurrir al anonimato.

“Era sencillo ser influenciado, el dopaje estaba extendido” entre el pelotón, explicó Dekker, de 28 años y durante un tiempo la gran esperanza del ciclismo holandés.

“Nadie se oponía. El dopaje era la moneda corriente y una manera de correr para numerosos compañeros y para mí. El dopaje formaba parte del oficio”, reiteró.

Dekker admitió que recurrió a las transfusiones sanguíneas en 2007, cuando vestía los colores del Rabobank. Ya admitió en su momento haber tomado EPO durante su carrera, lo que le supuso una suspensión por dos años en 2009 tras haber sido controlado positivo.

Según el ciclista, que corrió para el Rabobank de 2004 a 2008 y ahora los hace para el equipo Garmin-Barracuda, comenzó a tomar EPO en 2006, con la ayuda de los médicos del equipo. “Pensaba que las transfusiones sanguíneas eran la vía hacia el éxito. Todos los grandes corredores lo hacían. Yo recibí sangre tres veces”, explicó.

Otro corredor, que solicitó el anonimato, desveló que el Rabobank comenzó a utilizar EPO en 1996 “porque todo el pelotón funcionaba con EPO”.

A finales del año pasado, el banco Rabobank anunció su retirada como patrocinador del equipo al que daba nombre desde 1996 debido a los escándalos de dopaje revelados en la investigación a Lance Armstrong, quien este jueves por la noche acabó admitiendo que se dopó a lo largo de su carrera.