Todos tenemos un antes y un después en nuestra vida, este fue el mío, en uno de mis mejores momentos y justo dos semanas antes del campeonato de Europa de Natación Master salí a dar un paseo con mi vieja bicicleta de los años 60.

Lo que tenía que haber sido una agradable tarde se convirtió en una desastrosa experiencia, decidí bajar una pequeña colina, pero me equivoque, mi vieja bici no estaba en condiciones para ello, ese fue mi error.

A media bajada me quede sin frenos y sin opción a reducir la velocidad, en ese instante tuve que tomar una serie de decisiones que podrían marcar la diferencia entre vivir o morir. Hoy comparto con vosotros lo que aprendí ese día.

Necesitas años de vida para llegar a ser quien quieres ser pero un instante es suficiente para cambiar todo.

En tu mejor momento es cuando más errores se cometen, el éxito continuado te lleva a descuidar detalles y a no medir bien el riesgo.

El exceso de confianza te lleva al fracaso, no importa si estás en tu mejor o peor momento, trabaja cada uno de ellos para que el siguiente sea mejor.

Cuando cometas un error, no te pongas nervioso, no pienses que eso es el final, si lo piensas seguro que lo es, si no lo haces tus opciones de seguir adelante crecen.

El tiempo nunca va a la misma velocidad, 10 segundos son suficientes para corregir un error o para cometer otro que te acompañe el resto de tus días.

Cuando te caigas levántate lo más rápido posible, luego ya habrá tiempo de reparar los daños que has sufrido.

Los momentos malos son los únicos que sirven para saber quién está realmente a tu lado, recuerda bien quienes son y hónrales con el mismo afecto.

Después de una mala decisión tienes que tomar cinco buenas decisiones, si haces lo contrario estarás perdido.

El dolor llega antes o después, pero siempre se va, no es eterno.

Llora un día, trabaja mil para recuperarte.

No pienses en llegar a ser el mismo de antes, eso nunca pasará. Piensa en llegar a sentirte bien contigo mismo.

La superación nace en el momento que uno no está de acuerdo con el resultado y decide pelear para cambiarlo.

No quieras correr más de lo necesario, eso te llevaría a cometer los mismos errores.

No se puede tener todas las respuestas, ama la vida que tienes y si no te gusta cámbiala.

10 meses después de mi accidente me proclamé campeón de España Master en Natación en aguas abiertas: que nadie decida por ti lo que es imposible en tu vida.

 

Autor: Santiago Ferrada

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