Sólo una porción de pizza y unos masajes…estoy cansado, muy feliz, pero cansado…

Ese domingo mi despertador interno le ganó a los electrónicos programados, a las 3.45 la ansiedad me sacó de la cama, ya está, desayuno normal y partida rumbo al lugar donde todo comenzará, y si sale bien, también terminará.

Ya estoy ahí, ya chequeé la bici, controlé las bolsas de transición, y colocado el traje de neoprene, me fui rumbo a la playa… no hay vuelta atrás pensé, no la hubo nunca para los más de 2000 atletas que hace un año decidimos correr el Ironman Florianópolis 2014.

El escenario me resulta conocido, ambiente tenso, muchos nervios y meditación, el público que en masa alienta a la otra masa, el locutor, que como si hiciera falta, agrega datos por si alguien no se dio cuenta de que se trata…”más de 2000 triatletas, 34 países representados, el evento más importante de sudamérica…”.

Tres helicópteros, reporteros gráficos intentando perpetuar el momento, y varios teledirigidos sobre nuestras cabezas; las lanchas y las motos de agua están listas… se escucha la señal de partida… a enfrentar el que tal vez sea el día más largo del año: 3,8 k. de natación, 180,2 k. en bicicleta y 42,195 k. a pié.

Etapa de natación en marcha, como podemos nos vamos enfilando todos a esa primer boya que está a casi 1000 metros de la costa, todo transcurre normal hasta que estamos más adentro, allí se siente algo así como un mareo, tranquilo, es que el mar se pone un poco más movido…ya está, rodeamos, vamos hacia la segunda y luego a la playa, salida, gente que grita, pulso que sube, vuelta al agua, casi lo mismo…1 hora 16mins., primer sentimiento de felicidad intensa, ahora a buscar la bici!

Demoro lo necesario y salgo a buscar esos 180 kilómetros…también te busco a vos, no sé nada desde que te dejé dormida muy temprano… ahí estás!!! Parte de la hinchada, una bandera argentina con mensaje y nombres queridos… pega fuerte, empuja fuerte… Gracias!!!! Me paro en los pedales y voy… .

Primeros 130 k. bien, desde ahí empiezo a padecer el viento y el cansancio pide protagonismo…hay que seguir, sigo…ya está, de nuevo el apoyo familiar, a dejar la bicicleta y recorrer los 42 kilómetros finales a pié.

No me sentía fuerte, y pensé, “solamente 42 k.“.miguel_rosotto

Busqué mi mejor paso, no era el planeado, pero como estaban dadas las cosas sería el mejor. Si algo aprendí en éste mi segundo Iron, es que esta prueba tiene su propio código:

Uno puede tener un plan, pero será la carrera quien decida.

No fue fácil, venía débil por lo que buscaba todo lo que me fortaleciera, fui nutriéndome y paso a paso estaba en buen tiempo en los 7 k. finales, puesto de hidratación y una frase que alguien de la organización me grita para alentar:”vai!, acabou o tempo de brincadeira, vai!!!“…. “terminó el tiempo de jugar, dale!!!” , me encantó, y me catapultó a ese pasillo formado por gente que grita, festeja y agita… desde allí las veo, son las luces que están en la llegada, faros incandescentes mágicos que te obligan a correr más rápido que nunca, te hacen perder la noción del tiempo.., Y ya no escucho nada más, te veo, “gracias“te grito, agarro la bandera y completo mi segundo ironman!!!

Hay mucha alegría, fotos, abrazo con mi entrenador, gracias Guille! Llega ella, lloramos juntos… Gracias Virgin, gracias hijos, gracias a todos!

11hs.:06mins.:25seg.

Gracias a la vida…
Cientos de personas alrededor, creo que no escucho más nada….

Hasta la próxima Floripa!

Miguel Rossotto, IM Finisher