Mientras Chris Froome y su equipo Sky ganaron otro Tour de Francia, para muchos aficionados al ciclismo la historia más contundente fue la de Rigoberto Urán.

 

El colombiano terminó segundo en la general, a sólo 54 segundos de Froome después de tres semanas de intensas carreras, lo que Froome llamó su “batalla más cercana y más dura” en la carrera más grande del mundo.

Cannondale-Drapac tiene uno de los presupuestos más pequeños del World Tour, un tercio de Sky, y es conocido como una escuadra que ha recurrido a una estrategia de “Moneyball” para competir contra los mejores pagos, pero con Urán como su único plato fuertwe y mejor pago. Jonathan Vaughters, director general del equipo, tiró los dados con Urán en el Tour, salió ganando: con 30 años de edad, ganó una etapa clave de montaña y arrebató el segundo escalón del podio en París.

La mayoría de los aficionados que vimos el Tour, nos tomó por sorpresa a Urán, ya que teníamos los ojos puestos en otras figuras latino americanas como Nairo Quintana y Jarlinson Pantano, pero lo cierto es que Urán lleva mucho tiempo construyendo un destacado currículum, después de haber corrido en Europa por más de una década.

Muy popular en su hogar y con fanáticos del ciclismo de todo el mundo, es un personaje colorido que le encanta reír y bromear.

 

Pero “Rigo” también es respetado como un profesional dedicado, y en Colombia personifica un país que está tratando de salir adelante de su pasado devastado por la guerra.

Desde pequeño asumió las riendas de la casa para sacar adelante a su mamá, Aracely, y Martha, su hermana menor. Entonces fue cuando Rigo se dedicó a mantener a flote el negocio de la venta de lotería y chance que por años había sido el sustento de la familia Urán, gracias al trabajo y los negocios de don Rigoberto de Jesús, de quien heredó el gusto por la bicicleta, ya que con él salía a montar los fines de semana.

Y su primera victoria fue en una clásica en su pueblo. No tuvo rivales y eso le dio impulso para seguir el ciclismo como sustento y estilo de vida. Fue múltiple campeón nacional juvenil. Esa destacada hoja de vida fue su carta de presentación en el Team Tenax (Italia), al que llegó en 2006 gracias a la recomendación de su paisano Marlon Pérez.

Hoy, a sus 30 años, son muchas las anécdotas que puede contar Rigo. En este mismo Tour se hizo célebre la respuesta –“Yo qué voy a saber güevón”– a una pregunta de un periodista sobre la violenta caída que sufrieron Mark Cavendish y Geraint Thomas, en la llegada a Vittel, en la cuarta etapa.

Durante su primera temporada con el nuevo equipo sufrió una grave fractura de clavícula, pero tuvo como ángeles a Beppe Chiodi y su esposa Melania, una pareja de Brescia (Italia) que le dio un segundo hogar a Rigo. Hasta el mismo ciclista los considera como sus segundos padres.

Ya recuperado pasó al Unibet, de Bélgica. Rigo tenía apenas 19 años y ya estaba dentro de la élite. Pero tuvo un nuevo infortunio. Después de destacadas actuaciones en Europa, el antioqueño sufrió otro golpe durante la Vuelta de Alemania. El diagnóstico: fractura de los dos codos, muñeca, clavícula izquierda e incapacidad de seis meses. Y una vez más lo acogió su familia adoptiva en Italia, que lo cuidó y sacó adelante para volverlo a poner en competencia. Luego llegó su paso por equipos como Caisse d’Epargne (2008-2010), Sky (2011-2013), Omega Pharma-Etixx (2014-2015), para llegar al Cannondale-Drapac.