Dos años atrás, Elena Goodall se enfrentaba a una pena de muerte casi segura sino encaraba cambios drásticos en su vida.

 

Con tal solo 29 años, y un peso de 184 kgs., había sido diagnosticada diabetes tipo dos y una severa apnea del sueño.

 

Los Padres de Elena se temían lo peor.
 
Fue por ello que decidió someterse al cinturón gástrico y dejar todas la comida chatarra de un día para el otro. Además incorporó el ejercicio con una tremenda fuerza de voluntad.
 
A medida que se iba sintiendo mejor, se interesó por el Triatlón…fue de menor a mayor; hasta que eventualmente llegó hasta donde quería ir: el Ironman 70.3 de Cairns.
 
Y así fue, cuando Elena cruzó la línea de llegada el último domingo, con un tiempo de 6hs. 45 mins., no podía creer hasta donde había llegado. El camino recorrido, casi no podía reconocerse.

Mi Papás están tan orgullos. Ellos pensaban que me iban a perder, asique para ellos, verme terminar es increíble.

 

Elena, creció en Cairns, y básicamente vivía de los delivery y comida rápida y no se daba cuenta lo enferma que estaba.
 

 

Ni siquiera podía atarme los cordones, cosas que para todos es muy común, para mí era imposibles. Si me sentaba, no podía levantarme.

 

Hoy, Elena pesa 69kgs.! Y ya no está pendiente de las balanzas, sino de seguir mejorando, ahora está entrenando para hacer su primer Ironman full distance

 

Mucha gente no creía en mí, me decían que estaba loca, que con mi tamaño, nunca lo iba a lograr, sin embargo usé esa energía como combustible. Y cada vez que quería bajar los brazos, esos comentarios me obligaba a levantarme y continuar. Nada es imposible, si uno se lo propone, no hay nada que no podamos hacer.