Pablo Ureta: Una vida al Límite… “El que no arriesga no Gana”

Cuanto que contar y que difícil a veces expresarlo en palabras. Lo escribí hace ya dos semanas este post pero recién hoy tengo el tiempo de subirlo.

Cuando me doy vuelta y veo hacia atrás, ese chico que con 19 años recién cumplidos, vendía la bici (que le costó dos veranos de trabajo comprarla) para comprar un pasaje a Suiza e irse con 350 dolares en el bolsillo y un sueño. El sueño de algún día estudiar en Suiza… Hoy, 17 años después;  no puedo creer todo lo que he vivido, lo que he aprendido y el sinfin de posibilidades que se me abren.

With the Katana 2016 straight to kona

La gente tiende a ver los resultados y a opinar y juzgar sobre eso, pocos son los que ven el sacrificio que hay atrás de cada resultado, algunos piensan que es la suerte, otros piensan que es la plata pero soy un convencido que el éxito está en la perseverancia, la constancia, la convicción, la motivación y de luchar inclusive cuando la vida parece un callejón sin salidas.

Siempre es más fácil renunciar, porque a veces hay que esperar años para ver el resultado de lo que uno siembra pero tarde o temprano llega. La clave es nunca, jamás renunciar a eso que queremos. Por eso me encanta escuchar historias y me saco el sombrero y admiro a la gente que de la nada han llegado muy lejos.

Algunos creen en la suerte, otros en el destino y algunos en ambas. Yo no creo en la suerte, tampoco en el destino, para mí el destino lo escribe uno al andar.

En la vida, todo me ha costado, pero hoy todo esos sacrificios se ven en los resultados, en las oportunidades que tengo y todo gracias a la hermosa gente que he conocido. No me olvido nunca de mis años en la universidad, llegué con un objetivo pero que duro fue estudiar en Suiza, pase años sentado frente a los libros. Haber hecho 3 secundarios, haber aprendido 4 idiomas, trabajar los findes y en el verano para pagar los estudios, haber tenido que renunciar 4 veces a mi plaza para kona; porque lo prioritario eran los estudios y en esos momentos kona era imposible. Algunos me decían que me arrepentiría toda la vida, otros que estaba loco, que a kona no se decía que no, pero para mí estaba claro que los estudios estaban primero.

Soy feliy de la vida que tengo, haber hecho una Licenciatura en Administración de empresas, un post grado en Management y haber aprendido 4 idiomas en Suiza, hoy me abren la puerta al mundo, siempre digo que me considero un ciudadano del mundo. Poder combinar lo que estudié y mi pasión por el deporte en un trabajo es un sueño. Yo creo que lo mejor que llevo de mis viajes, de mis carreras, de mis estudios es la increíble gente que conocí en el camino y la que me rodea. Muchos de los cuales hicieron que todo esto sea posible.

El 2 de agosto llegué a Maastricht, Holanda con el sueño de poder clasificar una vez más para kona en el último intento que haría. 3 pinchazos en la bici me dejaron fuera de cualquier posibilidad. Al terminar la bici con lágrimas en los ojos me volví al hotel, dormí, comí me bañe y con los ánimos en el piso me costaba terminar lo que empecé. Sin embargo, fiel a mi estilo me puse las zapatillas y volví a terminar el ironman con el solo consuelo de haber terminado.

Costó levantarse de esa caída, la mayoría me decía que no era el fin del mundo y que lo deje pasar. Muchos se dejan llevar por la corriente, dejan que fluya el río y seguramente es lo mejor; pero yo cuando quiero ir a algún lado no me importa para que lado vaya la corriente, yo voy donde mi corazón quiere por más que haya que remar en contra de la corriente.

Paso una semana y algo me decía que había que intentarlo de vuelta, que me sentía bien, que se podía y que cualquier sacrificio económico, físico o mental valía la pena así que tan solo 5 días antes me inscribí para el ironman de Mont Tremblant en Canadá, compré el pasaje y viaje sin bici ya que mi sponsor CEEPO tendría una Katana 2016 esperándome. Que es una locura me lo dijeron 1000 veces, que dos ironman en 14 días era mucho. Cabeza dura, rebelde? Algo será pero a mí me gusta escribir mi libreto, de la teoría a la práctica hay una diferencia y las teorías están para cuestionarlas, así que allá fuimos.

Running for my kona slot

Que contar de esa increíble experiencia… Un ironman increíble, una organización impecable, un lugar mágico, una clasificación para Hawái pero sobre todo haberla compartido con uno de los tantos amigos que me dio el deporte. Con Sebastián Sánchez pasamos un par de días increíbles. Gracias Seba por la compañía, que lindo que es compartir los viajes con amigos, con familia y con gente querida.

Esta clasificación es el premio a muchas cosas pero sobre todo es el premio a arriesgar, a llevar el cuerpo al límite y a no renunciar nunca a lo que me apasiona.

Nadé bien, pedalee muy bien y me baje a correr bien, pero como en varios ironman mi estómago fue mi punto débil. Empecé a vomitar desde el km 5 y con la claridad mental que me quedaba a esa altura, decidí dejar de comer ya que nada pasaba y correr a un trote suave sin caminar. Era un cuerpo vacío, pero una cabeza que quería kona, que si no iba era porque sea agotaron todas las opciones. Terminé muy agotado pero sabiendo que había hecho una buena carrera. Ya vomitando en la carpa médica después de la carrera, Sebastián me dice que había terminado 4to y kona me esperaba nuevamente.

Dejé el ironman de Mont Tremblant con un 4to puesto en la categoría, un 38 en la general de los 2600 que largamos pero sobre todo con un ticket al paraíso.

Espero de alguna forma haber podido transmitirles lo vivido, tan difícil expresarlo en unas cuantas palabras. Gracias a toda la gente que me sigue a mis sponsors por ayudarme a perseguir mis sueños.