La tensión que nos provoca el trabajo rutinario, el agobio del tránsito o simplemente una vida sedentaria nos lleva a situaciones de ansiedad y estrés difíciles de controlar. La clave para acabar con el estrés provocado por el duro día a día es hacer deporte. Y es que está comprobado que el deporte, además de ponernos en forma, nos ayuda a liberarnos de la tensión diaria y nos clarifica la mente. Correr, nadar, patinar, jugar al tenis o al fútbol son algunos de los múltiples deportes gracias a los cuales liberamos endorfinas, eso es, lo que popularmente conocemos como la hormona de la felicidad.

Para liberar el estrés no hay nada como hacer ejercicio físico. Ponéte las pilas y tomá nota de algunos consejos:

Saca partido a los beneficios de correr. No olvides comprarte unas zapatillas apropiadas para hacer “jogging”, es clave para empezar a correr. Y es que la simple práctica de correr al menos 30 minutos no sólo tonifica y hace perder calorías sino que también nos ayuda a acabar con el estrés acumulado.

Inscribite en un gimnasio. Si lo tuyo no es salir a correr, es mejor que te anotes en un gimnasio con un profesor que pueda guiarte para tener una rutina deportiva. Se recomienda el ejercicio aeróbico para despejar nuestra mente y descargarnos de las malas vibraciones y tensiones. Puedes optar por hacer un poco de spinning o aerobic al menos tres veces en semana.

Practica Kick boxing. Las artes marciales son conocidas no sólo por los beneficios físicos sino también por los psicológicos. Y es que al contrario de lo que la gente piensa, el kick boxing, un deporte de contacto, no es un deporte solo a base de golpes, está demostrado que ayuda a superar el estrés diario así como a controlar las emociones.

Haz caminatas largas. A pesar de que es recomendable romper fibras a transpirar para considerar que estamos haciendo un ejercicio físico, cuando hacemos largas caminatas por la ciudad también contribuyen a mejorar nuestra salud. Paseos a paso ráoido en torno a una hora o 45 minutos son suficientes para ayudarnos a perder calorías y a despejar nuestras ideas. Cuando hayas tenido un mal día en la oficina no dudes en salir a pasear por la calle y desconectarte de los problemas. Verás esta práctica como una solución para acabar con con el estrés diario.

 

Escrito por Claudia Ortiz