Luego de una carrera, hay una ventana de 72hs. donde nos encontramos vulnerables, con nuestras defensas en baja.

Cuando cruzamos la línea de llegada, nunca nos sentimos más fuertes como en ese momento. Pero, muchas veces, sobre todo después de un maratónico esfuerzo, dos días después nos enfermamos como nunca! ¿Cómo puede ser?

Cuando el cuerpo está estresado, produce en exceso cortisol. El cortisol, es una hormona que suprime muchos de los mecanismos de defensa contra los gérmenes. Esto sucede cuando el estrés es producto de alguna fecha de entrega en el ámbito laboral o alguna discusión con tu pareja por ejemplo. Sin embargo, el día de carrera, lleva a un pico máximo el estrés corporal debido al esfuerzo físico, cansancio mental y por lo general pocas horas de sueño…ni hablar de los nervios pre carrera.

Para el tiempo que cruzaste la línea de llegada, algo más que tus piernas necesitan descansar.

Si bien los entrenamientos son diseñados para preparar el cuerpo a las demandas de las carrera, no son idénticos, y tu sistema inmune lo sabe; los entrenamientos de alta intensidad están configuradso para simular las condiciones de carrera, pero nada puede reemplazar la experiencia de carrera y el estrés que produce.

Para sortear las enfermedades post carrera tenés que:

COMÉ.
Para aminorar el nivel de cortisol tenemos que comer. Rehidratarnos correctamente y cargar energías nuevamente con carbohidratos.

REDUCI TU RIESGO.
Los mayores riesgos ocurren 8 horas posteriores a la carrera, razón por la cual tratá de lavarte las manos con más frecuencia y evitá ambientes cerrados como los aviones.

DORMI, DORMI Y DORMI!
Dormir menos de 6 horas en repetidas ocasiones, disminuye la inmunidad casi al 50 por ciento!

EVITA (más) ESTRÉS.
Va a ser difícil que tu cuerpo vuelva a estar sano si seguís produciendo exceso de cortisol. De ser posible, tomáte un día en el trabajo, y realizá actividades que te relajen.