Transpiración saludable

Mayoritariamente, tu cuerpo está formado de agua que es la que transporta la glucosa — azúcar en sangre — a los músculos. También lleva sustancias grasas y oxígeno que producen energía. Cuando tus músculos trabajan con fuerza, se calientan. Tu cuerpo envía agua para enfriarlos y tus glándulas sudoríparas la exudan a través de los poros. Cundo este sudor — formado mayormente por agua y sal — se seca, enfría tu piel, ayudando a bajar la temperatura de los músculos subyacentes. Por lo tanto, la transpiración no solo es buena para tu piel, sino para todo tu cuerpo.

Exceso de sudor
Algunas veces, el cuerpo produce demasiado sudor. Esta condición se denomina hiperhidrosis y, por lo general, aparece en la cara, palmas de las manos, axilas y pies. Todos transpiramos de más cuando entrenamos, cuando estamos nerviosos o cuando tenemos fiebre. Pero, según el Centro Médico de la Universidad de Maryland, el 1 por ciento, porcentaje de personas que padecen de hiperhidrosis, transpira tanto porque sus cerebros no regulan el sudor adecuadamente. Esto produce irritaciones y sarpullidos en la piel e incrementa el olor corporal; por eso, tanta cantidad de sudor no es buena para tu piel.

Poco sudor
Algunas veces, tu cuerpo no produce suficiente sudor. Esta condición se llama anhidrosis y puede deberse a lesiones en las glándulas sudoríparas, algunas enfermedades, quemaduras o deshidratación. Si no puedes transpirar, tu cuerpo no se puede enfriar y esto puede ocasionar un peligroso aumento de la temperatura interna. La deshidratación deja a tu piel seca, opaca y flácida; la falta de transpiración no solo es malo para tu cuerpo, sino también para tu piel.

Transpiración y acné
Transpirar no produce granitos — ellos son la expresión de que tus poros están taponados con células muertas de la piel y bacterias. Según los expertos de los Servicios de Salud de la Universidad de Wisconsin-Madison, los ejercicios pueden empeorar el acné, especialmente si frotas tu cara, o si tu mochila o correas rozan la piel transpirada. Luego de entrenar, enjuaga tu cara con agua fría o caliente y sécala con una toalla limpia para mantener los poros libres de impurezas. El sudor saludable luego de una ejercitación es buena para tu piel si la mantienes limpia.