Vigilá estos factores para que no decaiga tu rendimiento físico

El sobreentrenamiento, también conocido como fatiga deportiva , es un conjunto de síntomas que suelen darse con bastante frecuencia en muchas personas. Si bien existen facultades genéticas que les permiten a algunos atletas entrenar en forma más estricta durante más tiempo, tarde o temprano, de no tener en cuenta los factores que producen sobreentrenamiento, todos acabaremos por rendir menos y destruir nuestra capacidad de recuperación.

 

La musculatura crece merced a microdesgarros que tienen lugar en el tejido muscular y que gracias a la acción de los aminoácidos presentes en la proteína se corrigen generando una fibra muscular más fuerte y de mayor tamaño. Si sometemos al cuerpo a una situación en la que los microdesgarros se produzcan con mayor asiduidad que la velocidad con la que el metabolismo puede repararlos, estaremos entrando en un nivel de sobreentrenamiento.

Los síntomas de la fatiga deportiva varían de persona a persona, pero en general pueden enumerarse de la siguiente manera:

    • Sensación cansancio continuo y debilidad

 

    • Disminución del rendimiento deportivo

 

    • Dolor articular

 

    • Recuperación lenta luego de una sesión de ejercicios

 

    • Falta de entusiasmo para entrenar

 

    • Pérdida del apetito

 

    • dificultad para conciliar el sueño

 

    • Irritabilidad

 

    • Depresión

 

Vigilá los siguientes puntos:

La frecuencia de entrenamiento

Si eres un fanático del gimnasio que concurre cinco o seis veces a la semana, estás en grave riesgo de sobreentrenar. Al planear tu rutina, debes pensar que gran parte de tu éxito como atleta se deberá a la cantidad de descanso que confieres a tu cuerpo. Idealmente, deberías interrumpir tu entrenamiento cada tercer dia (entrenar durante dos días y descansar el siguiente) para dar el tiempo necesario a tu metabolismo a reponerse. Del mismo modo, deberías proponerte descansar una semana entera cada tres meses de estar concurriendo a un gimnasio.

 

La alimentación

Una dieta equilibrada se compone de proteínas, fibras, carbohidratos y grasas saludables. Si llevas a cabo una dieta demasiado estricta que no contemple la ingesta adecuada de hidratos (como en los períodos de marcación antes de un certamen) debes poner especial atención en tu forma de entrenar. Una alimentación pobre redunda en una bajo rendimiento en forma casi inmediata. Al mismo tiempo, la hidratación permanente de tu cuerpo es esencial para mantenerlo saludable.

 

El descanso

Si no estás dispuesto a dormir al menos ocho horas diarias, notarás pronto una disminución en tu rendimiento deportivo. El descanso y la alimentación se hallan fuertemente conectadas: ingerir alcohol o cafeína durante las horas inmediatamente previas a ir a la cama disminuirá tu capacidad de disfrutar de un sueño reparador.