Sebastián Armenault: “superarse es ganar”

Pilar Geijo y Sebastián Armenault son dos ejemplos que coinciden mediante sus objetivos: Superarse como atletas para desarrollarse como personas, generando ayudas sociales permanentes.

Las ópticas parecen contrapuestas, paralelas. Pero las historias de Pilar Geijo (Natación aguas abiertas) y Sebastián Armenault (Ultramaratonista Solidario), solo tienen puntos de contacto: Pilar, mediante la competencia, y Sebastián, prescindiendo de ella, coinciden en revitalizar al esfuerzo como el arte del compromiso, un vínculo que declama y practica la superación permanente y la constancia del valor que tiene el otro, el semejante. Weber guarda, desde los rasgos como compañía y a través del trabajo de imposición de marca hecho mediante la creación de la “Huella Weber”, un acierto seductor porque agrupa entre sus embajadores a dos individuos que recrean el concepto absoluto de lo lúdico. Ese es, también, un mérito de empresa y el prólogo de dos historias fascinantes que representan en forma genuina a los deportistas Argentinos.

“SUPERARSE ES GANAR”

Solo a un buen guionista de Hollywood se le hubiera ocurrido contar como ocurrió la vida de aquel hombre que, si bien jugo toda su infancia al Rugby en Banco Nación, no se destacó, pero sí lo hicieron sus tres hermanos. Pese a que le gustaba el deporte, lo fastidiaba el entrenamiento físico y mucho más le molestaba correr en las prácticas. A los 40 años, con dos hermosas hijas, trabajaba en un alto cargo del departamento comercial de una compañía Internacional y había pasado por cuatro operaciones de rodilla. A esa edad, se encontró con un amigo, Martin, del Club Banco Nación (donde se desarrolló como rugbier), que lo invito a los lagos de Palermo para entrenar y poner su cuerpo en movimiento. Fue allí cuando se relacionó con un grupo de personas que entrenaban (al mando de Marcelo Link, otro amigo del Rugby), Running. Vestido con la camiseta de los Springboks (Rugby Sudáfrica) y ropa de Rugby, le dijeron que diera una vuelta al lago. Pregunto cuántos metros eran y, en la respuesta, advirtió los dos kilómetros que lo esperaban. Acepto solo por orgullo, recordando cuando le aburría correr en los entrenamientos de rugby, al punto de que evitaba hacerlo, tomando un colectivo si el preparador físico los hacia trabajar por la venida. Dio su vuelta al lago y el cansancio era como si hubiera corrido un Ironman.

Es la historia de Sebastián Armenault, quien siete años después de lo narrado, participa en carrera que, en algunos casos, superan los 300 kilómetros. Tas esto, un dato singular: mientras corre, va juntando donaciones para distintas causas. Desafía a las empresas que lo acompañen en donar sus productos por kilómetro recorrido. Esto lo motiva para buscar las carreras más largas del mundo. Nunca llego primero (jamás se lo planteo como objetivo). Nunca vuelve a correr la misma carrera. Busca desafíos distintos, con obstáculos desconocidos. Es Embajador Weber desde 2012, cuando la constructora aposto a quien va por el mundo con un mensaje positivo para muchos amateurs del deporte y la vida, donde uno puede ser el campeón de su propio proyecto sorteando obstáculos, creyendo en uno mismo y así lograr objetivos, por más lejanos que estos se encuentren.

1. “Cuando estaba dando la vuelta al lago de Palermo, pensaba porque me costaba tanto correr siendo que me bancaba dos tiempos de 40 minutos jugando al rugby. Ahí, cuando llegue, me di cuenta que me había superado para lograrlo. Entonces, empecé a encontrarle el gusto a correr y me fui poniendo objetivos más ambiciosos. Recorrí distintas distancias, hasta que llego mi primer Maratón de 42 kilómetros. El trayecto comenzaba en la cancha de River, pasaba por la cancha de Boca y, para finalizar, volvía a Núñez. Me acorde de los dos kilómetros del lago de Palermo. Con mucho temor, agarre $ 50 (por cualquier cosa, hasta para tomarme un taxi e irme) y fui a la largada, donde me encontré con amigos que iban a correr y les conté lo de los $ 50. Me dijeron que hacia bien por si había que comprar algo ya que la carrera era larga. Nunca les conté la verdad por vergüenza….”

2. “Más tarde hice el Cruce de los Andes. La siguiente fueron los 100 kilómetros del Sahara. Es increíble correr por la noche, donde la amplitud termina entre el día y la noche supera los 50 grados. Lo divertido (ahora, a la distancia) fue que en la noche previa nos dijeron que como era el décimo aniversario de la prueba, le agregarían 20 kilómetros, la competencia en segundos se transformó en 120 kilómetros. En 2010 fui a correr los 170 kilómetros en los Emiratos de Omán. Allí, antes de la carrera, una persona de la organización me dijo: “Argentino, se perdió tu bolso !!. Sentí frio por la espalda y pensé, “corro igual”. En esa carrera, perdí ocho uñas y, en un momento, entendí que era lo que quería hacer y que por ese motivo estaba ahí. Fue la competencia que me hizo un CLIC en la cabeza y en el corazón y, al volver a la Argentina, renuncie al trabajo y me dedique de lleno a esto. No quería que, años mas tarde, me arrepintiera por no haberlo intentado”.

3. “Eso fue lo que más me motivo. Demostrar que, lo que a uno le apasiona, depende de uno mismo. Es seguir eso objetivo y obtenerlo. Nunca gane una carrera, pero eso significa que no me sienta un campeón. Uno puede ser campeón de su propio proyecto. En la última prueba, el ganador se llevó de premio U$ 5.000, y yo que llegue en el puesto 793, entre los últimos, logre juntar con las empresas que apoyan mi proyecto U$ 50.000 (3 Desfibriladores, 3 Electrocardiógrafos, 3 Respiradores Artificiales, 250 pares de zapatillas, 250 kilos de leche en polvo, 2500 kg de revestimiento, 250 kilos de cereales, 250 pares de anteojos recetados y mucho más). Quien ganó la carrera? hay quienes me dicen que yo obtuve más y yo les digo que no porque el triunfador logro su objetivo y yo el mío, llegar !!. A mí no me gusta transformarme en un deportista de elite. Intento que las acciones sean coherentes con mi realidad, con la de mi país y con la de mi nivel deportivo. Me ofrecieron entrenar en el CENARD (Alto Rendimiento), agradecí el halago, pero les dije que prefería que ese lugar lo ocupe un deportista que se prepara para Ganar”.

4. “Tampoco me equipo con la última tecnología. Soy un tipo común y de allí parte mi mensaje: todos podemos hacer lo que soñamos y es ahí donde nos convertimos en campeones, sorteando obstáculos para lograr los objetivos. A veces pienso que el mensaje de los mejores deportistas esta bueno, pero en algún momento, para los comunes y corrientes, se van a las nubes y se hacen inalcanzables. Cuantos hay como ellos? Tenes que estar tocado por la varita mágica. Por eso, en algún momento, se hace un sueño inalcanzable. Yo quiero mostrar que se puede. Así es que entreno una hora y media cuatro veces por semana. Es decir, lo que podría hacer cualquiera que tenga un trabajo normal porque esto era lo que entrenaba cuando trabajaba”.

5. “El vínculo con Weber comenzó a principios de 2012. Actualmente, tenemos un proyecto juntos que consiste en terminar las salitas de 4 y 5 años de la Escuelita del Rosario, que está ubicada en el acceso a Tigre, haciendo el piso y las paredes. Siempre nos trazamos objetivos concretos y realizables en materia de colaboración solidarias. Los que más me conmueven y por los que lucho son los ancianos y los chicos. Creo que los dos extremos son los más vulnerables”.

6. “Los próximos objetivos de 2015 son los siguientes: en Mayo mi primer Ironman en Brasil, en Septiembre los 290 km del Cañón del Colorado y en Noviembre, el Maratón de Nueva York, que cuando la iba a correr en el 2012 se suspendió por un Tornado. Esos son los más importantes, aunque también participo de otras competencias, por sobre todo si los organizadores lo hacen a pulmón, les doy un mano, es donde más me identifico. En marzo está proyectado que salga mi primer libro, hecho que le agradezco a la Editorial Planeta. Junto con mi guía, Amalia Rossi, que lo edito, hicimos un resumen de vida, juntando anécdotas, vivencias y mensajes. El titulo será: Superarse es Ganar !!. También a partir del 2015, tengo la personería jurídica para mi propia ONG, que es 1 km 1 Sonrisa. Es para ordenarme un poco, así como un nuevo sitio web: www.sa18.com.ar”.

El Último Crack

Nombre y Apellido: Sebastián “Sebas” Armenault
Fecha de nacimiento: 18 de Abril de 1967
Edad: 47 años
Deporte: Ultramaratonista Solidario

Pruebas: Primer Argentino en correr 50 kilómetros en el Polo Sur, Primer Sudamericano en correr, por lo menos, un maratón (42 km) en los 7 Continentes (América del Sur, América del Norte, África, Asia, Europa, Oceanía y Antártida), al día de hoy es el único Argentino en pertenecer al exclusivo “Club 7 Continents” donde solo unos 90 corredores de todo el mundo lo integran. Primer sudamericano en correr un maratón (42 km) a 850 metros bajo la tierra, en una mina de sal en Alemania. Otras: 200 km en Nueva Zelanda; 250 km Maratón Des Sables Sahara; 257 km del Amazonas, Brasil; 250 km del Desierto de Gobi, China; 330 km Transalpina, Alpes Europa, entre otras.

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