TRIATLON PARA DEPORTISTAS DE HIERRO por Lido Coronado

  Quien gana una competencia de triatlón puede no ser reconocido por su habilidad ni destreza, sino por su resistencia, puesto que en la actualidad se considera una de las disciplinas deportivas más extenuantes. Pese a ello, cada vez cuenta con más seguidores; y usted, ¿se apunta?

Si practicar un deporte requiere ciertas condiciones, imagínese tres en una misma competencia; sin duda demanda una condición física que sólo los más cercanos a “superhombre” pueden cumplir.

En realidad el triatlón ha tenido una carrera meteórica desde su surgimiento como tal hasta nuestros días, pues apenas en 1974 se instituyó como competencia en la que se requería cierta experiencia en natación, ciclismo y como corredor. Así, lo que inició como un evento en que se invitaría a deportistas amateurs, poco a poco ha atraído la atención de patrocinadores, quienes gracias a su importante apoyo económico han abierto la oportunidad al profesionalismo.

En la década de los 80 surge la Unión Internacional de Triatlón (ITU), debido a la enorme popularidad de la especialidad en todo el mundo, ya que se calculaban más de 20 millones de practicantes. La entidad se ha encargado de reglamentar la disciplina deportiva y de regular todas las competencias en el orbe, es decir, de sancionar los 13 eventos que anualmente comprenden la Copa Mundial ITU; valga señalar que una de las fechas es asignada a Cancún, México.

Requerimientos mínimos

El triatlón es un deporte que bien puede ser una competencia individual o de relevos, lo cual queda establecido por el comité organizador de cada evento. Por regla general se inicia nadando un kilómetro y medio, para después efectuar cambio de ropa y subirse a la bicicleta en un sitio cerrado, llamado box, y emprender un recorrido de 40 kilómetros, para finalmente correr 10 kilómetros más. Es muy importante destacar que el cronómetro no se detiene por ningún motivo, aun habiendo lesiones o averías en el aparato, y el ganador es el deportista que menos tiempo invierte tras la suma de los tres segmentos.

Uno más de los atractivos para los aficionados a esta práctica deportiva es el contacto con la naturaleza, pues la natación se realiza en aguas abiertas, (playas, lagos, lagunas, etcétera), no en albercas, en tanto que el recorrido en bicicleta y la carrera tampoco se efectúan bajo techo, sino a cielo abierto, generalmente acompañado de espectaculares paisajes. No está por demás sugerir que los competidores se deben proteger del embate de los rayos solares mediante la aplicación de bloqueadores o protectores especiales a cada tipo de piel.

Por otra parte, en el ciclismo no se permite que el competidor reciba cualquier tipo de ayuda externa, por lo que se obliga al participante a tener que solventar él mismo los problemas técnicos que pudiera tener durante la prueba; asimismo, la carrera a pie tampoco permite ningún tipo de auxilio. A lo largo del recorrido se ubican puestos para abastecer de agua a los competidores.

Este extenuante deporte abre la inscripción tanto a hombre como a mujeres, y cada evento establece categorías de acuerdo a las edades de los participantes. Es así que hay algunos certámenes que cuentan con el rango infantil, por lo regular de 9 a 15 años, en que se nadan de 150 a 400 metros, se sigue en bicicleta de 4 a 10 kilómetros y se corre de 1 a 2.5 kilómetros.

Ahora bien, si analizamos por separado cada uno de los deportes citados podremos apreciar de qué manera benefician a la salud, lo cual ampliará el panorama de lo que en conjunto puede esperarse de quienes practican triatlón.

Al agua patos

Por si sola la natación se considera una de las disciplinas deportivas más completas, y para muestra bastan los siguientes botones:

  • El ambiente húmedo que se respira beneficia a quienes padecen enfermedades como alergia o asma.
  • El esfuerzo moderado pero continuo que efectúan los pulmones los fortalece considerablemente.
  • Estimula la circulación, por lo que la sangre transporta más oxígeno al cerebro y a todo el organismo en general.
  • La posibilidad de mover el cuerpo en el agua favorece la actividad física en personas con problemas en columna vertebral.
  • Prácticamente se ponen en funcionamiento todos los músculos del cuerpo, consiguiendo que paulatinamente adquieran mayor firmeza.

Sobre ruedas

El ciclismo es un deporte con mucha tradición en países como México, al grado que es de las pocas disciplinas que le han dado medallas en certámenes olímpicos; ¿cómo ayuda a la salud?

  • Al pedalear rítmicamente el corazón bombea más sangre al cuerpo, mejorando con ello circulación y oxigenación.
  • Por el ritmo respiratorio, tanto el músculo cardiaco como los pulmones se fortalecen.
  • Se facilita el proceso digestivo.
  • Los músculos de la parte externa de los muslos tienen mayor desarrollo por el esfuerzo que se realiza subiendo cuestas, lo que igualmente sucede con los glúteos.
  • El pedaleo constante ayuda a quemar grasa corporal, lo que entre otras cosas aleja celulitis y sobrepeso.
  • Previene hipertensión al estimular la circulación sanguínea.
  • Fortalece la espalda y previene el dolor.

Correr por la salud

Nadie podrá negar que si algún deporte tiene seguidores es el jogging , como se llama a quienes corren de manera habitual, lo que responde a los siguientes beneficios:

  • Fortalece músculos como pantorrillas, muslos, abdomen y nalgas.
  • Mejora eficazmente la circulación sanguínea, gracias al buen funcionamiento de corazón, arterias y venas.
  • Elimina grasas acumuladas en la parte inferior del cuerpo, lo que ayuda a mantener peso adecuado.
  • Disminuye la percepción del dolor y ansiedad.
  • Aumenta las masas muscular y ósea, por lo que contrarresta la osteoporosis (los huesos se tornan porosos y frágiles por falta de calcio).
  • Colabora al óptimo aprovechamiento de azúcares y grasas.
  • Optimiza la utilización de oxígeno, vital para las actividades del corazón y cerebro.

Antes de empezar

Para disminuir considerablemente el riesgo de sufrir lesiones, es conveniente calentar durante aproximadamente 15 minutos, realizando movimientos de estiramiento y suave rotación de articulaciones como tobillos, muñecas, rodillas, cintura, cuello y hombros.

Por otra parte, es importante recordar que en toda práctica de ejercicio físico, el cerebro libera la hormona llamada dopamina, responsable de producir sensación de bienestar.

Otro aspecto a destacar es la dieta para quienes practican deporte, pues de ella depende en gran medida la capacidad física. Entonces, ¿qué comer?

Carbohidratos. De ellos se obtienen los suministros de energía por excelencia, por lo cual se considera que deben constituir aproximadamente 70% de la dieta; de manera natural se encuentran en azúcar, pan, pastas, cereales y papas. Es de considerar que cuando se practica ejercicio prolongado se desgastan las reservas de estos nutrientes e irremediablemente se presenta fatiga.

Proteínas. Su consumo debe incrementarse debido a que contribuyen al buen estado de músculos y el mejor rendimiento físico; sin embargo, debe desecharse la creencia de que ingerirlas en altas cantidades aumenta el volumen muscular, al hacerlo lo único que se conseguirá es almacenarlas en forma de grasa. Se encuentran en carnes rojas y blancas, huevo, leche y quesos, alimentos que deben evitarse poco antes de la práctica deportiva debido a que tardan en digerirse y al momento del ejercicio podría presentarse malestar estomacal.

Grasas. Son usadas como fuente de energía, resultan esenciales para la absorción de las vitaminas A, D, E y K y nunca deben suprimirse de la dieta porque ello impediría la producción de hormonas. Se obtienen al seguir dieta balanceada, y su consumo debe moderarse para evitar problemas gastrointestinales y subir de peso.

Vitaminas y minerales. Son parte de los llamados micronutrientes (porque se necesitan en menor cantidad). Se encuentran en todos los alimentos, especialmente en frutas y verduras. Es importante tomar en cuenta que en forma de suplementos o multivitamínicos sólo deben ser administrados a los atletas que llegan a presentar deficiencias por haber seguido dietas rigurosas.

Agua. Es de vital importancia ingerir de 2 a 3 litros al día, debido a que la deshidratación puede ser altamente perjudicial para la circulación sanguínea, además de que ocasiona fatiga y disminuye el rendimiento. Los profesionales siguen una regla básica: “por cada caloría consumida durante la alimentación se necesita un mililitro de agua”, por lo que un atleta que ingiera 3000 calorías requerirá tres litros de líquido diarios.

Usted estará conciente que para registrarse como competidor en un triatlón se requiere ardua preparación que le llevaría varios meses, por lo cual le sugerimos que inicie con una visita a su médico y paulatinamente incorpore sesiones de ejercicio de mayor intensidad.

Fuente: http://www.saludymedicinas.com.mx/nota.asp?id=897

Autor: Lido Coronado