Una ruta para ciclistas sobre los trenes de Londres

Siguiendo la línea de sistemas más eficientes y ecológicos para transportarse por la ciudad, el arquitecto Sir Norman Foster ha presentado a SkyCycle, una iniciativa para construir una ruta dedicada exclusivamente a ciclistas sobre las vías del ferrocarril en Londres. En su versión final, SkyCycle tendrá una longitud de 221 kilómetros, con más de 200 puntos de acceso.

El concepto de ciclovía tiene más de cien años de antigüedad. Las ciudades más importantes del globo lo han adoptado, y más allá del término utilizado localmente (carril bici, cicloruta, bicisenda, etc.) su objetivo general sigue siendo el mismo. Si obedecemos a los detalles técnicos, una ciclovía puede ser reservada, segregada o integrada. Ahora, no se trata de hacer una ciclovía y ya. Cada implementación requiere cuidado y múltiples estudios, o de lo contrario, la supuesta solución puede ser mucho más riesgosa para los ciclistas. A medida que el acceso a una ciudad se vuelve más complejo, cualquier proyecto de ciclovía debe estar a la altura de las circunstancias.

Londres tiene una reputación particular a la hora de permitir el ingreso de autos o de sugerir el uso del transporte público, sin embargo, Sir Norman Foster, reconocido arquitecto por su trabajo en el nuevo estadio de Wembley y el rascacielos Gherkin, presentó una obra adicional que en teoría debería reducir el tiempo de viaje para los ciclistas en 29 minutos: SkyCycle.

En esencia, SkyCycle es una red de ciclovías construida sobre las vías del ferrocarril. En total son 221 kilómetros de ruta ubicados a tres pisos de altura, con 209 puntos de acceso, y se calcula que en el SkyCycle, un ciclista podrá elevar su velocidad promedio a 24 kilómetros por hora, un aumento importante frente a los 16 kilómetros por hora que logra hoy en las calles londinenses. El uso del espacio sobre las vías es lógico, ya que Londres es una ciudad congestionada, y segregar las calles no sería una opción viable. Existen dudas específicas sobre la exposición al viento que tendrán los ciclistas a esa altura, y la inclinación de las rampas para acceder al SkyCycle, pero no quedan dudas de que Londres necesita una visión diferente para el ciclismo. La cantidad de ciclistas ha aumentado notablemente en esa ciudad, aunque también los accidentes. De todas maneras, el SkyCycle debe enfrentar dos problemas clásicos: Costo y tiempo. Los primeros seis kilómetros y medio de ruta demandan una inversión de 220 millones de libras, y para su versión completa, serán necesarios veinte años.