La joven Ramírez vive en Rejocochi (Estado de Chihuahua), una comunidad en la sierra Tarahumara donde viven unas 75 familias de la misma etnia.

 

Había ganado un ultramaratón de 50 kilómetros en Tlatlauquitepec, Puebla, en el centro de México, y se disponía a ser la primera rarámuri en correr una ultramaratón en Europa, pero la aventura terminó, por ahora, con un final amargo.

 

Equipada solamente con una falda y un par de huaraches (sandalias), tal y como lo haría, Ramírez recorre día tras día el páramo donde vive.

 

Prácticamente no habla español, porque nunca fue a la escuela, algo que sí pudieron hacer sus hermanos, en la recóndita comunidad en la que viven.

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