La anécdota del Geoffrey Kamworor. Lo encontraron haciendo su cama

Geoffrey Kamworor, el actual tenedor del récord del medio maratón: 58 minutos, 1 segundo. Fue siempre un campeón humilde, y en el 2016 cuando empezaba su largo camino al ascenso, se fue para España, a buscar un ´record que llegó recién en 2019.

Cuentan sus allegados que la noche anterior, comió y se fue a descansar. A la mañana siguiente,  su compañero de habitación, Alex Korio, fue a que le echara un vistazo el doctor Cort y miembros de la organización acudieron al hotel para recoger los trastos de Korio, y cuando entraron en la habitación sorprendieron a Kamworor haciendo su cama…  ya había terminado la de su compatriota. Al decirle que eso no era necesario, el campeón se sintió avergonzado porque pensaba que había hecho algo indebido, pidió perdón y se excusó diciendo que solo pretendía ayudar.

La anécdota es un reflejo del carácter humilde de un atleta que atesora una fortuna que le permitiría vivir como una millonario en su país.

Su rutina en Kenia

Suena el timbre de una bicicleta atornillado a la pared del pasillo a las cinco de la mañana. Hasta hace algunos años atrás calentaban agua en una estufa de leña para hacerse un té, mucho azúcar y rebanadas de pan de molde. Recientemente refinó sus costumbres. Incluso tiene placas solares que le permite tener agua caliente y junto a un nutricionista cambió sus hábitos.

«Los jueves, que es el día que les toca hacer una tirada larga, que puede ser de hasta 40 kilómetros, añaden un huevo duro a su dieta. La comida siempre lleva arroz blanco acompañado de papa o legumbres y la cena siempre incluye el famoso ugali -una especie de gacha elaborada de ingredientes con gran contenido de almidón- con carne o verdura. «Y entre comidas siempre toman té, mucho té».

A su lado se entrena, a las órdenes del subcampeón olímpico de 3.000 m obstáculos Patrick Sang, Eliud Kipchoge, el maratoniano del momento, su mentor, el atleta que antes de irse a dormir lee la frase de Paulo Coelho que tiene sobre la cabecera de la cama: ««Si tú quieres tener éxito, debes respetar una regla: nunca te mientas a ti mismo». No hay distinciones. Todos ellos se lavan la ropa y se reparten la limpieza de la casa.